domingo, 30 de septiembre de 2012

LIBORIO


Siempre hizo lo que quiso. Vivió intensamente y disfrutó a sus anchas los avatares. Cuando vine a este mundo, ya comenzaba como fotógrafo en los estudios publicitarios Siboney. Treinta y nueve años después fui su compañero de trabajo en un colectivo de cerca de veinte fotorreporteros. En gran mayoría con cualidades para integrar un equipo Cuba de fotografía periodística y los más avezados, artística. La barriada de Puentes Grandes, en un bodegón del tío, desarrolló sus años mozos. Múltiples fueron los destinos de sus fotos periodísticas, la revista INRA, los periódicos Revolución y Granma, así como en la era digital La Jiribilla, Cubadebate, entre otros. Su obra trascendió y galerías de Cuba y el mundo expusieron su fotografía. Se convirtió en uno de los emblemáticos de la fotografía cubana. Sus fotos son testimonio de un país en revolución y sus principales líderes. La noticia sorprendió a muchos en la mañana de éste último sábado. El gallego Liborio Noval Barberá se acostó la noche del viernes y el destino quiso que siguiera en un sueño eterno. La fotografía cubana y el fotoperiodismo están lamentando la partida de uno de su más fuerte exponente. Su cámara, donde quiera que se encuentre, seguirá funcionando el obturador y junto a ella el inseparable tabaco cómplice de testimoniantes momentos. Siempre decía en el periódico que cuando le llegara su hora de partida, lo haría un fin de semana para joderles la vida a sus amigos y lo cumplió. Quedan las anécdotas, los chistes, los berrinches, su solidaridad, su fidelidad, el amigo, queda por siempre Liborio. 

1 comentario:

  1. Merecido tributo haz hecho al Colega Liborio. Siempre le recordaremos como gran Fotógrafo, hombre y sobre todo Buen Amigo.
    Imagino a Ahmed recibiéndolo y en algún momento, seguiremos compartiendo sus anécdotas y enseñanzas.
    Descanza en paz Liborio!

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