lunes, 31 de agosto de 2015

Sol y playa

























El Sol “está que raja las piedras”. Julio no salió del “horno”, fue el más cálido de todos los tiempos a nivel mundial. Agosto también se mantuvo caliente, pero no fue impedimento para que nacionales buscaran un rato de ocio en nuestras playas.
Familias, colectivos de trabajo, grupos de jóvenes se las ingenian, primero para llegar hasta la playa escogida y después desplegar su inventiva por tratar de mitigar los efectos de los rayos ultravioletas.
En la arena del Mégano abundan las ofertas de los particulares. Sombreros, Chiringas, uvas, manzanas, cajitas con alimentos, pizzas, tamales, bebidas de diferentes tipos y hasta helados caseros. Las ventas gastronómicas estatales también están presentes pero algo distante de la playa. Los pregones forman parte del entorno.
Si los recolectores de basura estuvieran al alcance de la mano como las ofertas de los pregoneros, seguro que disminuiría la suciedad de la playa y la arena, donde reinan los desechos de comida y envases de todo tipo y tamaño, incluyendo las botellas de bebidas.
En Jibacoa, por ejemplo, cuando te bajas del transporte enseguida tienes la primera oferta, “ron del bueno” de Santa Cruz (Norte) dice el voceador. La botella sin etiqueta que la identifique.
Las ofertas no se diferencian de las otras del Este de la capital.  Aquí también la voz cantante la tienen los cuentapropistas, donde hay quien hasta comercializa una cerveza Cristal bien fría, la cual cuesta trabajo conseguir en el kiosco y la tienda en moneda convertible ubicada en el lugar.
A ocho días de concluir el mes de agosto y el período vacacional para un gran número de cubanos, los decibeles de la música “ambientaban” toda la parte de la playa al pie de la desembocadura del río.
Con lo rica que es nuestra música en calidad y género, parece que los animadores solo conocían el Reguetón en todas sus manifestaciones, incluyendo las letras más chabacanas y banales.  
Comenzó la recreación de participación y organizaron una competencia de “perreo” para las féminas y varones. Los niveles auditivos aumentaron y los gritos de quien tenía el micrófono en mano se expandía por todo el área: “perrea”, “perrea”, “perrea”….
La ganadora una jovencita del municipio Boyeros, quien después de escenificar un baile bastante erótico, recibió de premio un “planchado” de ron (envase de cartón).
Si el camping de Jibacoa forma parte de la empresa de Campismo del Litoral Norte por qué no organizar otras actividades recreativas que interesen más a los propios campistas y a quienes visitan la playa para tener una jornada de sano esparcimiento acorde a todos los gustos y edades.
Cuba es un eterno verano y cómo se está comportando el cambio climático, el uso de nuestras playas se extiende casi todo el año, si la cuidamos más y organizamos con mayor creatividad y originalidad las acciones recreativas, tendremos un mejor esparcimiento.