viernes, 23 de septiembre de 2011

PALESTINA CON PLENOS DERECHOS EN ONU

                                          Foto : Reuters

Palestina, defiende su derecho de país libre e independiente a integrar la ONU como miembro pleno. Mahmoud Abbas dijo en la Asamblea General de las Naciones Unidas que es hora para su pueblo tener la independencia y acabe la ocupación de Israel. Para conocer más sobre la heroicidad de este pueblo comparto un testimonio escrito por Regla Fernández titulado Testimonio de una cubana en Palestina y que fuera publicado en el sitio de La Jiribilla.
Lourdes fue pionera en llegar al territorio ocupado en 1992.  Era una doctora que se había enamorado de un compañero de estudios, un becado palestino perteneciente a una organización de la resistencia. Ambos, politizados y compenetrados, se casaron y tuvieron dos hijos varones, mas una vez concluidas sus carreras con las respectivas especialidades, no hubo otra alternativa que el regreso. Como cuadro del Departamento de Relaciones Internacionales de la UJC, conocí al doctor durante sus años de estudiante pues era miembro de una de las organizaciones de la izquierda palestina, muy activo en todos los actos y eventos que se realizaban.

Él, consciente de que debía volver no solo por su familia, sino por sentirse comprometido con la lucha y resistencia que se desarrollaba allí donde el enemigo se ensañaba, se había preparado para servir al pueblo y ahora, convertido en un ortopédico, podía hacer mucho por sus compatriotas, sin embargo, no pensaba sacrificar a su esposa e hijos. Le pidió a ella que lo acompañara hasta Jordania por donde sus padres pasarían para conocerlos y después podrían regresar nuevamente a Cuba hasta que existieran las condiciones para venir por ellos. Hay que considerar que él llevaba diez años fuera y esta circunstancia provocaba que no conociera en detalle las condiciones de los territorios ocupados;  por entonces, solo a los que habían salido de Cisjordania y Gaza les era permitido el regreso y precisamente su esposo era de Nablus, territorio cisjordano.

El intento de que los padres del doctor pudieran viajar a Jordania para verlos se vio frustrado por arbitrarios impedimentos que pusieron los ocupantes israelíes, por lo que el suegro, ansioso de conocer a su nuera y nietos, sacó un permiso especial para que ellos entraran a Cisjordania por tres meses lo que costó no pocas gestiones y dinero para que caminaran las cosas.

La doctora y sus hijitos de cinco y un años llevaban pasaportes cubanos, y las autoridades israelíes solo dejaban pasar en el control fronterizo a los portadores de documentos jordanos, por lo que los detuvieron indagando a qué venían y por qué querían entrar. Cuando ella respondió que su propósito era visitar a la familia del esposo les retuvieron los pasaportes, aunque le permitieron la entrada sin documentos luego de someterla a interrogatorio.

Junto con el suegro y su esposo caminaron un largo tramo hasta llegar al segundo control, donde las mujeres y sus hijos debían ir por un lugar y los hombres por otro bien distante.

Fue un momento de gran incertidumbre, había un tumulto de mujeres y pequeños que caminaban desorganizadamente, lo único que ella podía hacer era seguir a la mayoría.  Llegaron a un lugar donde los soldados israelíes les quitaron los zapatos y los tiraron a un carretón que se los llevó. Tuvo que caminar por un camino de tierra y piedras con el niño más pequeño cargado, con los pies desnudos por tramos de cemento helado y a baja temperatura. El hijo mayor le decía: “Mami el piso está muy frío y sucio”, el infeliz casi saltaba.

Sin embargo, la odisea apenas comenzaba. Luego, los sometieron a un registro sin contemplación y a pesar de los ocho grados que había, los desnudaron y  se llevaron las ropas.  Pensó que sus criaturas cogerían pulmonía; le decomisaron todo lo que quisieron: prendas, bolígrafos, cosméticos, medicinas y relojes, nada fue devuelto; le quitaron hasta la libreta de teléfonos y direcciones de Cuba, también  las fotos. Después le devolvieron exclusivamente algunas ropas hechas un rollo. ¡Cuan humillada se sintió aquel día! Incluso, la despojaron del esfingomanómetro y el estetoscopio. Al ver tamaña injusticia comenzó a protestar, pero uno de los soldados la entendió y le respondió en español que no se quejara, a fin de cuentas había sido la vida que había escogido al casarse con un palestino. Con desdén y arrogancia el esbirro le gritaba que no fuera a pensar que era mejor por ser extranjera y que todavía le faltaba otro interrogatorio; ella lo miró con desprecio y continuó su camino.

Al final, después de caminar varias cuadras y tras cuatro horas de espera, llegaron al carretón de los zapatos, donde solo encontró uno que pertenecía al menor de los niños; Tawfiq el mayor y ella, siguieron descalzos hasta el ómnibus que suponía los llevaría a encontrarse con el esposo y el suegro.

La doctora se sentía tan mal que no podía esconder la indignación que la invadía, estaban desvalijados y descalzos y habían sido maltratados; pero su cólera fue mayor cuando vio que su suegro estaba solo y llorando porque habían dejado detenido al hijo. El esposo estuvo diez días detenido por las autoridades israelíes hasta que, alegando razones de seguridad, lo devolvieron para Jordania.

Así es que sin esposo, con el suegro que acababa de conocer y los niños, fue a averiguar el porqué de la detención. Los guardias israelíes, como si fueran sordos, no los miraban y, ante su insistencia, los fascistas los sacaron a punta de fusil del lugar. Con rabia infinita se dio el gusto de decirles todo lo que le vino a la boca, tal vez alguno la entendería. La desesperación que en aquel momento sintió la ha acompañado en muchas ocasiones, siempre que ha tenido que enfrentar la prepotencia de los soldados que ocupan el territorio palestino.

No menos indignación sintió a la salida de aquel infierno cuando comprobó que había varios kioscos de vendedores judíos, surtidos de todos los objetos que les quitaban en la frontera, además de chancletas plásticas y productos de higiene.

Continuaron viaje hacia Nablus en chancletas, llegando hasta donde la esperaba la familia del cónyuge hecha un desastre. Llevaban los pies sucios que, por demás, estaban como trozos de hielo. La suegra, sollozando por el hijo que no alcanzó a ver y por la presencia de aquellos nietos que tanta ternura le causaban, les pasaba la mano por la cabeza diciendo maachalá  (Dios los bendiga) y de inmediato les preparó una palangana con agua tibia, lavó los pies de los niños y después los de la nuera y los envolvió en toallas para que se calentaran.

Los meses que siguieron fueron especialmente duros. Vivían en la casa del esposo en el campo, sin electricidad ni agua corriente y dormían en colchonetas en el piso lo cual para una cubana capitalina era algo difícil, sobre todo por los pequeños. Pero aquel par de criaturas le daban el coraje que necesitaba  para seguir hacia adelante.

Atravesaba este vía crucis sin conocer el idioma, aunque recuerda que el primogénito de cinco añitos aprendió el árabe rapidísimo con los primos y a los dos meses, ya le servía de traductor de todo lo que la familia hablaba.

Sin dinero y sin ropa, aceptó la que le compraron según criterio de las mujeres de la familia, raras para su gusto. Nada de pantalones porque en la casa había tres cuñados solteros y esta prenda se considera provocativa; salvo el pañuelo en la cabeza, vistió como las mujeres del lugar. Agradeció a la familia del marido el cariño que les prodigaban, la paciencia que tuvieron para irle enseñando cada costumbre, cada palabra o cada forma de hacer.

Vivían en un pueblito nombrado Beit-Fourik, a cinco kilómetros de la ciudad de Nablus, si se pudiera ir directamente, pero esa distancia se triplicaba por las cercas y puestos militares, que obligaban a ir dando vueltas y sorteando los puntos de control de los ocupantes.

Por suerte,  los padres y hermanos del esposo eran personas de buenos sentimientos como él, patriotas que admiraban a Cuba y la veían a ella como una representante de aquel país que ha enfrentado a Ameriquia (EE.UU.). La joven con el corazón estrujado, cerró los ojos y aplicó el refrán “Al lugar que fueres, haz lo que vieres”. Hasta que pudiera volver a Jordania o el marido lograra entrar a su patria, viviría como le indicaran, comería lo que hubiera de la forma que fuera y trabajaría en lo que se presentara.

A través de una abogada israelita, muy conocida por su labor en defensa de los derechos de las familias palestinas en pos de la reunificación y pagando mucho dinero —ese es el verdadero Dios de los ocupantes— con el argumento y las pruebas de que el hijo estuvo fuera por estudios y no por asuntos políticos, el padre logró que  transcurridos unos meses, permitieran la entrada del doctor, tiempo que a esta mujer de corazón en medio del pecho, le pareció siglos.

Ella no se había cruzado de brazos. Aprendió todo cuanto pudo sobre los hábitos, las formas de burlar la vigilancia del ocupante para entrar o salir, y cómo moverse en aquella tierra ocupada militarmente.

Durante la ausencia del esposo estuvo activa pues, al ver las necesidades del pueblo urgido de atención médica y siguiendo los conceptos de la medicina cubana de salvar vidas a toda costa y evitar el fallecimiento de un niño por enfermedades curables, se brindó para trabajar en la salud.

Como no poseía los documentos y era relativamente nueva se brindó de forma voluntaria realizando labores de auxiliar; después se desempeñaría como ginecóloga, curando heridas de guerra, quemados y, en la medida en que observaban su destreza, se percataban que sabía de todo un poco y le iban dando más y más casos.  Hacía cuanto fuera necesario en el campo de la salud, sintiendo un placer inmenso cada vez que le arrancaba a la muerte una vida y al cabo de un tiempo comenzó a percibir un modesto salario.

Durante aquel tiempo en que vivió en la  crítica situación reinante, sin medicamentos ni condiciones, no dudó transmitir sus conocimientos al personal paramédico; el cómo actuar con pocos medios para evitar infecciones aplicando lo que ellos dicen que proclamó el Profeta, “Lo primero que Alá creó fue la inteligencia”. No abundaba el personal de salud, durante muchos años hubo personas trabajando sin graduarse en Medicina y haciendo de todo; algunos eran ortopédicos o dentistas y hacían hasta operaciones, cualquiera que tuviera alguna noción laboraba, pues la necesidad obligaba.

Como Israel era quien controlaba los territorios y no considera personas a los palestinos, no le importaba sus condiciones de salud ni lo que sucedía con esa población. Sin embargo, esto es un gran error, porque estando tan cerca, de expandirse alguna enfermedad ambos pueblos la podrían sufrir.

Cuando se lograron algunos acuerdos entre la OLP y el gobierno israelita, surgió la Autoridad Nacional y se creó el Ministerio de Salud Pública, así como el Sindicato Médico;  fue entonces que ella empezó a exigir todos los documentos en regla, aunque los profesionales de la salud de Gaza no podían ejercer en Cisjordania y viceversa. Durante más de 15 años de formada la Autoridad Palestina no se habían podido unificar los servicios médicos, pues Israel impone muchos obstáculos; los médicos de Gaza son reconocidos por las autoridades egipcias y los de Cisjordania por las de Jordania. Ante tales circunstancias, ella se preguntaba: ¿Entonces de qué Estado Palestino se habla?

La Escuela de Medicina en los años 90 era incipiente, en 2003 abrieron la primera Facultad en Nablus, con muy pocos estudiantes y menos recursos, en ella los discípulos solo adquirían la teoría, con profesores que tenían disposición pero no preparación para la docencia, sin ver una autopsia porque estas son prohibidas por la religión musulmana.

Las autoridades palestinas han reconocido el trabajo de esta doctora cubana y por sus méritos curando heridos y actuando en medio de los combates, le han otorgado grados militares, incluso ha estado durante largos períodos de tiempo impedida de salir de los territorios por compromisos profesionales. En medio de los bombardeos, ha prestado servicios a los heridos y enfermos, tratando de multiplicarse a cada minuto.

En la primera parte de la década del 90, Nablus estaba completamente ocupada por los soldados y la policía de Israel, la ciudad estaba muerta, los pocos edificios altos que tenía fueron tomados y usados como cuarteles, había un permanente “toque de queda” y para transitar se debía poseer un Permiso Especial. Ella lo consiguió  para llevar a los niños a la escuela, pues como no eran palestinos y les faltaba el carné de identidad no podían asistir a las instituciones educacionales del estado. Se vieron obligados a ponerlos en una escuelita privada cristiana en la que no pedían documentos si mantenías el pago al día. Como se formaban revueltas constantes, tenía que salir corriendo a recoger a sus hijos, a veces uno de los cuñados iba a buscarlos para que ella no tuviera que correr los peligros que conllevaba, pues tenían un cuartel al lado y solo por que les tiraran una piedra o les gritaran se formaba el tiroteo.

En una de aquellas situaciones de violencia, la joven salió corriendo en busca de los muchachos, cuando llegó frente al colegio vio que había gomas de carros incendiadas, los gritos de los niños se oían desde afuera… desesperada, se dispuso a pasar a toda costa,  pero los guardias israelíes no se lo permitían, de pronto uno de ellos la haló por el brazo, para obligarla a que apagara las gomas con las manos si quería entrar a la escuela.

Un grupo de madres que llegaron con el mismo objetivo, estaban como enloquecidas, pero como fue la cubana —que no les tenía miedo— la que discutía e insultaba gritándoles algo en árabe o hebreo mezclado con inglés, la tomaron contra ella. Para suerte de Lourdes llegó su cuñado, a quien obligaron a apagar las gomas solo con las manos envueltas en la camisa y un pañuelo que ella llevaba por el cuello. Naturalmente, aquello no era suficiente y se quemó los brazos, por lo que ella más enfurecida entonces gritó y escupió a aquellos salvajes y fue tanto el desprecio que mostró a los sionistas que la empujaron y tiraron al piso, apuntándole con los fusiles, sin poder doblegarla o hacerla llorar, algo que los enfurecía más.

De allí salieron directo para un hospital casi vacío, ella misma curó las manos del cuñado y sin pedir autorización tomó lo necesario para continuar las curas en la casa, ya que en el pueblo no había farmacias y toda la ciudad de Nablus estaba cerrada.

Se preguntaba constantemente: ¿Cómo es posible que el pueblo judío al que los nazis le hicieron vivir el holocausto y donde aún viven personas que lo sufrieron sean tan insensibles? Es como si quisieran desquitarse con los palestinos de todos los horrores que les causaron los fascistas, algunos incluso superan en crueldad a los hitlerianos. Se les ve en la mirada el odio, en vez de hablar te gritan, si te piden un documento te lo arrebatan y después lo tiran. Si estás obligada a pasar un punto de inspección con un enfermo hacia un hospital, te mandan al final de la cola para que desesperes. Ella como médico lo había sufrido cientos de ocasiones y  rebelde siempre, acostumbrada a la justicia de la Revolución Cubana, se había tenido que imponer para pasar al paciente de cualquier forma.

Ha comprobado apenada el esfuerzo de los pacifistas israelíes, que realizan campañas para que se resuelva el problema palestino, y se restituyan los derechos conculcados a esta nación, sin que sus manifestaciones y declaraciones hayan pasado de notas en la prensa, aunque a veces ni eso consiguen. Poniendo en peligro sus propias vidas, en denuncia de los que son verdaderamente “fundamentalistas religiosos” y terroristas,  aunque no se les llame así por la prensa internacional, los que quieren obtener todo por la fuerza, que no aceptan las negociaciones,  que usan aviones y tanques, los que pretenden eliminar a la población autóctona de estas tierras, la que siempre estuvo allí no la que vino de Gran Bretaña, EE.UU., Rusia o Argentina algunas naciones de donde proceden la mayoría de los judíos israelíes.

En el año 1994, por un fallo de su anticonceptivo quedó embarazada. Al final de la Primera Intifada, las tropas israelíes habían sido obligadas a abandonar la ciudad, pero se quedaron en los puntos de control e inspección. Trabajaba en esos momentos, voluntariamente, en un consultorio que estaba bastante lejos de la casa,  le empezó a subir la presión y no había forma de controlarla. Cuando tenía siete meses y medio de embarazo le ocurrió algo lamentable, inició una pérdida de visión, pues tenía una preeclampsia. Se trataba de una toxemia del embarazo que causa hipertensión y edemas que se resuelve generalmente con la interrupción de este.

Lo más conmovedor que nos contó lo narraremos con sus propias palabras:

“En la ciudad donde vivía no existían condiciones para recibir a un prematuro. Cuando llegó el momento en que estaba verdaderamente delicada, se pidió autorización militar como urgencia médica para que no me detuvieran en los puntos de inspección. Me hicieron un ultrasonido antes de salir y la niña estaba bien aunque algo débil, solo era cosa de llegar para que me hicieran la cesárea, parecería que todo se iba a solucionar y así hubiera sido, de no haber existido el puesto militar y los soldados israelíes en Palestina. 

“A pesar de todo lo previsto, pararon la ambulancia en el punto de inspección, conociendo que viajaba allí una mujer embarazada en condiciones precarias con 220/115 de tensión arterial, casi ciega; sin la más mínima compasión me bajaron de la ambulancia y sentaron en el suelo.

“Comenzó a llover en ese momento, yo no veía nada pero sentía la lluvia y percibí el mismo olor a tierra mojada de mi patria, pensé en Cuba y lo que estaba pasando lejos de ella, y me di cuenta de que en todas partes se siente el mismo olor a humedad que sale de la tierra. Cuando uno no ve, se agudizan los otros sentidos que parecían casi apagados.

“Permanecimos debajo del agua durante cinco horas, no valieron las explicaciones de los compañeros de la ambulancia y del médico que me acompañaba, al parecer querían hacerme sufrir y perder la criatura, como ha pasado en otros muchos casos similares, de lo cual me daba cuenta en ese momento. Se ha tratado de una política cruel, diríamos que de castigo, para evitar que sigan naciendo niños palestinos. Al anochecer nos dejaron pasar pero ya era muy tarde, tenía convulsiones, permanecí varios días en cuidados intensivos y ciega.

“No fui la única en sufrir esta gran pérdida por las mismas razones. En la segunda Intifada más de 23 niños palestinos en esta ciudad nacieron o fueron abortados en estos puntos de control e inspección.  La mía era una niña y me hacía mucha ilusión, pues solo tenía dos hijos varones.

“Diez días después regresé a la casa con mi hija muerta en brazos, la toqué, olí y besé por última vez; no podía verla pues continuaba ciega, la llevaron a enterrar según las normas islámicas, sin ataúd, directamente en la tierra envuelta en un pañal.

“Seguí luchando por mis niños y por los pacientes palestinos a los que he podido ayudar y salvar.  Por amor traje a mis criaturas a vivir esta vida terrible, prácticamente sin infancia y me he consolado pensando que cuando sean mayores, escogerán lo que quieran hacer, como lo hice yo y como su padre que es un patriota hasta la médula, pues no hay mayor orgullo para él que poder estar en su tierra, vivir el día a día, cada combate, cada éxito y cada derrota, sin ser un refugiado en otro país.

“Puedo decir sin temor a equivocarme que él vive con la ilusión de poder contribuir a formar la nueva sociedad palestina, realizar el trabajo que sea necesario, enderezar huesos y recuperar a sus compatriotas traumatizados, así es que seguiré a su lado en esta misión, porque comprendo que nos necesitan.”

Finalizaba diciéndome: “Aunque quizá usted no lo recuerde, en aquellos tristes momentos, recibí una linda carta suya que entregó a un amigo nuestro que visitó el Consulado en Damasco, desde donde usted atendía a las cubanas.  Él había viajado un mes antes y llevaba unas letras mías explicándole que no tenía documentos. Sin saber por lo que yo estaba pasando en esos precisos instantes, me daba mucho ánimo por estar en medio de la guerra e incomunicada del mundo.  Como estaba ciega, Suleiman me la leyó y me dio mucha fuerza. Pasados cuatro meses comencé a recuperar la vista y yo misma pude leerla; siempre agradeceré un gesto tan humano común a nuestro pueblo, a la solidaridad que nos ha enseñado la Revolución, viendo a nuestros compatriotas como a hermanos, a los que tendemos la mano en cualquier circunstancia, pero aun más en los momentos difíciles”.

En los 17 años que lleva viviendo en Palestina ha cambiado mucho. Esa alegría de los cubanos que hace que los médicos hagan sonreír a los pacientes enfermos con una jarana, con una palabra de aliento para que vean las cosas de forma optimista, no se ve de la misma manera por esta parte del mundo.

Ha continuado con las enseñanzas recibidas de atender al enfermo como si fuera un familiar, aliviarle el dolor e inculcarle valor, pero la tristeza y tensiones que  rodean el ambiente van permeando a todos y cerrando los labios risueños hasta de los niños. Trabajando en Oncología tiene que ver mucho dolor, sobre todo cuando se trata de infantes.

Vive en un país que no se parece al suyo, salvo en su arraigo a la patria, que como dijo Martí “No es el amor ridículo a la tierra, / Ni a la hierba que pisan nuestras plantas; / Es el odio invencible a quien la oprime, / Es el rencor eterno a quien la ataca”1. Un país bajo una ocupación militar y en guerra permanente, que para algunos en el mundo es invisible, y para otros que dan cara a esa realidad por las noticias reflejadas en la prensa y las televisoras internacionales, parece algo  muy lejano.

Cuando estuvimos conversando en La Habana en 2004 ya tenía otro hijo, el tercer varón, alegre y sano.  Entonces me decía: “Muchas veces he pensado escribir, pero no he encontrado el tiempo. Gracias a su receptividad he podido desahogarme y si de paso sirve para algo, para informar de la crueldad del enemigo y de la decisión de este pueblo de recuperar sus derechos, pues bienvenido sea”.

Los dos hijos mayores de Lourdes y Suleimán fueron becados en Cuba. El mayor, acaba de graduarse con diploma de oro en Medicina.  

“¡Silencio!... quiero oír… ¡Oh! me parece

Que la enemiga hueste derrotada

Huye por la llanura... ¡oíd!... ¡Silencio!

Ya los miro correr… a los cobardes

Los valientes guerreros se abalanzan…

¡Nubia venció! Muero feliz: la muerte

Poco me importa, pues logré salvarla…

¡Oh! ¡qué dulce es morir, cuando se muere

Luchando audaz por defender la patria”

(Abdala cae en brazos de los guerreros)

Este texto forma parte del libro en preparación "Cruzada de amor", que recoge experiencias de mujeres cubanas casadas con jóvenes árabes que estudiaron en Cuba y fueron a vivir con ellos a sus países.

Notas:
1. Fragmentos del poema Abdala, de José Martí.
















jueves, 22 de septiembre de 2011

RAZONES







Maternidad Obrera de Marianao en La Habana cumple siete décadas de fundado. Su construcción encargada al arquitecto Emilio Soto Segura en 1939, tiene la forma del aparato genital femenino y fue inaugurado el 20 de septiembre de 1941 con 250 camas para prestar asistencia médica especializada a las obreras y a las esposas de los obreros.
Quizás si le llamamos por su actual nombre, desde 1966, Hospital Gineco Obstétrico “Profesor Eusebio Hernández”, muy pocos lo identifiquen pero lo más importante es que este centro hospitalario no tiene muertes maternas en los últimos siete años según anunció el doctor Miguel Ángel Torres, subdirector facultativo a la Agencia de Información Nacional (AIN).
A diez años de su puesta en marcha, tuve el honor de ocupar un lugar en la sala de cuneros, según me contaron mis padres, al lado de un chinito. Cincuenta y seis años después, recorrí nuevamente sus salas y pasillos junto a mi nieta Verónica, quien vino al mundo en este prestigioso hospital.
 Profesionales altamente especializados, avalan el quehacer estable de ese centro asistencial y docente que promedia anualmente unos cuatro mil nacimientos, superados el año precedente en 162, con una tasa de mortalidad infantil de 1,46 por cada mil nacidos vivos, entre las más bajas de Cuba, según información de la AIN.
Hay razones para sentirse contento, primero por nacer por partida doble en Maternidad Obrera y segundo por estar celebrando hoy los cuatro años de Verónica que le regala una sonrisa a Joel, el especialista que le hizo el parto a su mamá y quien es fruto de este propio hospital.

martes, 20 de septiembre de 2011

PENTECOSTAL (5)







Mientras el artista Stephen Sawyer dibuja un nuevo Cristo musculoso, hasta con tatuaje en su brazo derecho, una práctica que ya existía en  la Antigüedad y que en tiempos de Jesús se usaba para identificar a los reos y relegados de la sociedad, en su nuevo proyecto Art4God, el cual ha generado un fenómeno artístico en Estados Unidos, los feligreses de la Iglesia Pentecostal de Infanta y Santa Marta, cumplen hoy un mes de su retiro en las instalaciones de su templo.
 El periodista Jorge Legañoa Alonso publicó el sábado 17 de septiembre de 2011, en su blog Crónicas de Cuba una entrevista realizada a William Herrera Pereira, hijo del Pastor Braulio Herrera Tito, joven de tan solo 27 años, devenido vocero de los 62 cristianos que desde el pasado 21 de agosto realizan un retiro en la iglesia Fuente de Vida. Para ganar conocimiento sobre el tema quiero compartir algunas preguntas y respuestas de dicha entrevista.

Periodista: ¿Qué actividades están haciendo ustedes durante el día? Háblame, ¿cómo es un día típico de este retiro?

William: Bueno, después del desayuno, la mañana comienza con un tiempo de adoración a Dios y oración. Estamos acá reunidos todos en el templo, también es nuestro tiempo de oración y alabanza a Dios y ahí él nos habla y hacemos lo que él nos va guiando durante el día.

Luego, después del tiempo de oración que terminamos ya sobre las 11 de la mañana, cerca de las 12, 12 y media estamos almorzando. En la tarde tenemos tiempos de estudio. Los niños en la mañana tienen su escuela. Se les está impartiendo clases de Historia, Matemáticas, Español, Inglés y otros temas bíblicos, netamente; y bueno cuando terminan sus clases el almuerzo y así.

En la tarde nos dedicamos a estudiar entonces los mayores. Estamos estudiando ciencias bíblicas, idiomas bíblicos para el Exégesis del nuevo y el antiguo testamento como son Hebreo, Griego, Arameo y otros idiomas ya como el Francés, el latín.

Y en la noche, bueno ya después de comida, tenemos tiempos como el que estamos celebrando en este momento, tiempo de oración principalmente, donde dejamos que Dios nos guíe hacia la dirección que él quiere que tomemos en cuanto a lo espiritual. Bueno, ya apenas termina este tiempo los niños se acuestan, meriendan antes de acostarse y en un ratico se acuestan. Ya sobre las 10 y media aproximadamente nos acostamos. Ese es nuestro día hasta levantarnos al otro día en la mañana.


Periodista: Eres una persona bien joven, 27 años, somos de la misma generación, yo tengo 29, ¿cómo te ha ido con esa misión de ser el vocero del grupo, lidiando con todo el que llama? Has mostrado gran capacidad para comunicar, ¿tienes estudios de comunicación?

William: Para nada. Decirles que a una edad joven, temprana, Dios me hizo un llamado que yo no entendía en muchos sentidos, hasta recientemente. Dios me dijo te levanto como mi voz y eso regularmente en el ámbito eclesiástico es entendido como un profeta a la par de Dios.

Dios me ha usado de esa manera, pero creo que tenía una implicación aún mayor de la que yo esperaba. Creo que lo que puedan oír sobre toda la gloria la desvío hacia Dios porque no tengo ningún tipo de estudio que avale quizás mi manera de hablar o conducirme. Es solamente el trato que Dios ha tenido con mi vida desde durante ya más de 4 años.

Periodista: ¿Cómo evalúas los contactos con las autoridades cubanas?

William: Hasta ahora ellos han estado muy preocupados por cómo se desarrolla el retiro, han venido acá varias veces, ha hecho presencia. A petición nuestra se han un poco mantenido fuera de cualquier hostilidad, me refiero a las visitas constantes. Nosotros les pedimos que por favor nos dejaran seguir con el desarrollo de este retiro para no perder el ritmo de lo que estábamos haciendo acá que Dios nos estaba exigiendo que no tuviéramos tantas intervenciones, pero ellos si han mostrado mucha preocupación, nos han dejado sus teléfonos, los contactos donde pudiéramos encontrarlos y nada que cualquier problema los llamáramos. Siempre han estado preocupados por la salud de las embarazadas, los niños, los mayores en general también.

Ayer o antier, si mal no recuerdo, estuvieron por acá los dos agentes que han estado conversando con nosotros y nos reiteraban la voluntad del gobierno de ayudarnos en cualquier necesidad. Tienen equipos médicos al servicio médico para en cualquier momento que decidamos puedan venir acá y hacer otro chequeo si fuera necesario.

Nos han estado alertando de posibles epidemias que se levantan a veces como focos, dengue y demás por los mosquitos, pero bueno, siempre también hemos constatado la buena preparación de este lugar como mismo había dicho de antemano.

Valoro eso muy positivo y hasta ahora han sido con nosotros de ayuda desde el momento que Dios permitió pasara la adversidad el viernes en la tarde.

Periodista: Hay diversas versiones sobre los motivos que han tenido ustedes para reunirse en el templo. Algunos cables hablan de retiro espiritual, en otros de cuestiones migratorias y hasta de corte legal he visto algunas cosas. Quiero que me confirmes y lo dejes claro por puntos cuáles han sido las verdaderas causas.

William: La causa, creo que principal y única, de estar acá es un llamado que Dios nos hizo hace tiempo porque nos está demandando santificación y eso es lo que estamos haciendo, obedeciendo simplemente.

Estamos acá para santificarnos en un tiempo, un poco separados de lo cotidiano, de lo normal y es lo único que nos mueve a estar acá. Se ha hablado en algún momento que si fanatismo religioso que quizás estaríamos acá para quitarnos nuestras vida y demás. Nosotros somos de los que creemos rotundamente que para nada es una opción tal cosa. Nos interesa conocer a Dios.

En cuanto a la migración, algunos de los que estamos aquí y otros de nuestra comunidad que están fuera son personas que en algún momento han abandonado los papeles firmados y demás que han tenido para viajar al extranjero y por un llamado de Dios no lo han hecho, teniendo las posibilidades monetarias y de papeles y no lo han hecho, así que creo que es burda la mentira de que estamos aquí para emigrar.

Periodista: ¿Cómo definen ustedes exactamente lo que están haciendo, si retiro espiritual, si retiro solamente?

William: Si ese es el nombre que Dios nos dio, un retiro y eso es lo que estamos haciendo, en algún momento se le llamó ayuno, pero quisiera aclarar que no hemos estado en ningún momento en estado de inanición, ni desde el primer día. Nadie ha estado en inanición y por eso no se le debe llamar ayuno.

Periodista: Algunas agencias de prensa han puesto en tu boca el concepto de una “Cuba Nueva”, ¿tiene que ver esto con alguna motivación política?

William: Para nada, nosotros somos personas que no nos interesa ningún tipo de política, ni buena ni mala. Independientemente a cualquier rasgo político que se pueda aparentar. Nosotros entendemos que Cuba necesita un toque.

No tiene nada que ver con el gobierno. De hecho creemos que las personas que se manifiestan contra los gobiernos de cualquier país están manejadas por el espíritu del anticristo es lo que la Biblia ha dicho.

Todo espíritu de rebeldía viene del diablo y por eso es que para nada tiene una connotación política. Simplemente si entendemos que Dios tiene un plan para esta nación y para el mundo, que es netamente espiritual, tiene que ver con el cambio de la mentalidad de las personas que no reconocen a Dios y no tiene absolutamente nada que ver, ni en nuestras mentes, ni en nuestros hechos, ningún rasgo de política o algo parecido.

Periodista: Has dicho que el retiro culminará cuando les llegue el mensaje de Dios. ¿Tienen los suficientes alimentos y el agua para esperar ese momento?

William: Si, estamos preparados acá.

Periodista: William, tú eres el vocero de todos los que están allí, ¿puedo asumir entonces que tus palabras, los criterios que hemos hablado, las evaluaciones, son las mismas que la de los líderes del retiro?

William: Sí, de hecho el líder número uno de este retiro es Dios, mi papá lo reconoce de esta manera y los líderes, diáconos de la iglesia oficial también y sí, pueden tomar estas palabras como las definitivas, nuestras, de parte de cada uno de la comunidad. Lo hacemos en reuniones en las mañanas y en la noche donde nos ponemos de acuerdo en lo que hay que decir.

Fragmentos de la entrevista publicada en http://cronicas-de-cuba.blogspot.com/2011/09/william-herrera-el-lider-de-este-retiro.html



domingo, 18 de septiembre de 2011

CARTA ABIERTA A PABLO MILANES, DE UN CUBANO DE A PIE





                                                                                                         

David Urra Arias, Rebelión.                                                                                        La Patria es ara, no pedestal.
 José Martí 
 
Pablo:
He podido seguir con atención tus últimos movimientos que están marcados por tu nuevo perfil político. En verdad al principio albergué algunas dudas sobre las intenciones, pero creo ahora estar seguro de cuál es tu camino, que no es nuevo, ni terminará contigo. Otros han transitado por esos lares y no faltarán los que al igual que tú, lo harán en el futuro. Así es la vida de compleja.
Pero el motivo de esta misiva no es filosofar sobre la vida, sino referirme a tu conocida misiva a Edmundo García que ha provocado tanto sobresalto entre tus admiradores, que no son pocos y tus contrincantes que cada vez son más.
Para ir al grano trataré, aunque es difícil, de no referirme a tu encono personal con Edmundo, este es un tema que a mi parecer deberán resolver ustedes y no tiene por qué salir a la opinión publica utilizando el clásico show miamense casi al estilo de Cristina (claro que no te estoy comparando con la ilustre animadora). Y es aquí donde tengo el primer señalamiento que hacerte. Si no estabas de acuerdo con las críticas que te hizo Edmundo podrías haberlas rebatido, pero llevar esto al plano personal, injurias y groserías incluidas, no está a la altura de un poeta. Quizá ya no te sientas como tal y quieras asumir un nuevo papel de politiquero miamense, en este caso retiro la crítica porque el lenguaje y la forma concuerdan perfectamente con los antedichos personajes.
En uno de tus párrafos expresas sobre tu primer encuentro con Edmundo: “En esa primera ocasión en que nos encontramos, ibas oportunamente mal acompañado y no tuve más remedio que pensar para mis adentros ‘Dios los cría…’”, ahora sabemos quién era el personaje y tu expresión denota el odio que sientes hacia la Revolución y todo lo que de ella venga.
Hay otro aspecto de tu carta que no entiendo bien, acusas a Edmundo casi de ser un periodista pagado por el gobierno cubano para crear la desidia en Miami, negándole el sacrosanto derecho a entrevistarte. Por otro lado, dices que ningún periodista en Cuba tiene el valor de publicarte o de hacerte una entrevista. De ser así, ¿por qué no aprovechaste la oportunidad y fuiste al encuentro con Edmundo para así hacer llegar a sus “patrocinadores” el mensaje que quieres? ¿Qué fue lo que te detuvo? ¿Acaso tus “argumentos” no eran tan sólidos como para aguantar el escrutinio del entrevistador?
Pensé en algún momento que habías tomado la decisión —soberana de por sí— de dejar la poesía y dedicarte a la “política”, o en el peor de los casos simultanearla, pero ahora me encuentro que estás incursionando en la filosofía. Tu elección del texto de Camilo José Cela “Mazurca para dos muertos” es tan fallido como tu capacidad de hacer puentes. La definición de lo que es un “ser execrable” es tan mediocre y traída por los pelos que solo un analfabeto en la materia la utilizaría para definir tal conducta. Por ella resultaría que Einstein es un ser execrable, así como Mahatma Gandhi y otros muchos cuya fisionomía pueda tener relación con tu descripción, que diga, la de Cela. Tildar a las personas por su aspecto físico como execrables es tan absurdo como pensar que los que andan con homosexuales lo son también.
Hay un párrafo de tu carta que merece especial atención, donde expresas: “…estabas ingresando en ese grupo selecto de la ultraderecha miamense que no admite reconciliaciones, críticas y que cuyo único neolítico gesto es romper discos con aplanadoras. Tú, al igual que ellos, no quieres amor, quieres odio, tú al igual que ellos, no quieres reconciliación, quieres rencores y desunión, tú en suma, no quieres al pueblo cubano, ni de allá ni de acá. Edmundo, tú no quieres a nadie y no me hubiera extrañado verte en esa ‘enorme’ turba gritando ‘Abajo, abajo’, donde sin duda alguna hubieras sido bien recibido”. Es muy interesante tu enfoque, primero acusas a Edmundo de ser “enviado” del gobierno cubano para la desunión en Miami y después lo acusas de extremista de derecha. En qué quedamos, ¿es comunista o es de ultraderecha? ¿Acaso pretendes decir que los de Cuba, los comunistas somos bárbaros que aplastan discos, ponen bombas, matan inocentes o promueven bloqueos para matar de hambre a todo un pueblo? Esto Pablo es tan insidioso y manipulador, que solo podría ser firmado por los Alberto Montaner, Ninoska Pérez, Ross-Lehtinen o Díaz Balart. Por lo que veo te estás convirtiendo en un alumno aventajado. Tú sabes mejor que nadie que los cubanos nos defendemos hasta con la uñas porque nos agreden de forma brutal, pero que también somos capaces de ayudar al prójimo, de tender puentes, de dar incluso lo que no tenemos y de defender no solo nuestra dignidad, sino la de cualquier pueblo que nos necesite.
Por otro lado ni siquiera te ruborizas al decir: “soy yo el que me sirvo de esos periódicos para que difundan las entrevistas que en Cuba me están negadas y que sueño con que aparezcan en el Granma y las lea todo el pueblo y que un solo periodista, uno solo de los tantos miles que hay en la Isla, tenga lo que hay que tener para dar a conocer lo que tantos años llevo expresando”. Bueno ante todo admiro tu sinceridad de reconocer que hace años que estás desvariando. Que sirva esto de confirmación para aquellos que de una forma u otra tenían la esperanza de que lo que se decía en la prensa extranjera sobre tus declaraciones, era falso o una manipulación. Creo que ya era hora de que te quitaras la careta. Ahora, tu acusación masiva de falta de valentía a todos los periodistas cubanos es una bravuconada que muestra cuán desesperado estás en tu afán de lucir convincente ante tus nuevos “promotores”.
A continuación haces una propuesta “valiente”: “como un punto de partida planteo que tu panfleto y esta carta se publiquen en el Granma y que el pueblo las lea, piense, sepa discernir por sí mismo, y de una vez, dónde está la verdad y vayamos por el camino de las libertades individuales que tenemos que rescatar y que tú con tu actitud estás negando”. Al principio te era —insoportablemente insistente; no confiable; autoritario; ridículo; obsoleto y poco menos que terrorista— la persona que te quería entrevistar y ahora quieres salir en el Granma junto a él en una controversia que no es con Edmundo, es con tu conciencia —o la falta de ella— es con tu compromiso con el pueblo, el que tú estableciste, nadie te obligó a ello. Tú podías ser un cantante de música romántica o incluso un cantante de canciones políticas en contra de la Revolución, como hay algunos por ahí. Tu decisión de cantar al pueblo y a la Revolución fue fruto de tu voluntad, tanto como lo es la de denigrarlos ahora. ¿Podrías, Pablo, definirnos cuáles son las libertades individuales que pretendes rescatar? Son acaso la de vilipendiar a su pueblo con calumnias y mentiras. Son acaso las libertades de bombardear ciudades enteras con el solo pretexto de “defender” las vidas de la población. O quizá estén relacionadas con el derecho a manipular los medios de difusión en manos privadas para servir a los intereses de los poderosos. Pablo, el libertinaje miamense no quiere decir exactamente que la gente tenga libertades. El problema fundamental no es suponer que se tiene, sino ejercerla y tú sabes muy bien que en Cuba la ejercemos. Ejercemos nuestra libertad de elegir a quienes nos dirigen, no por su dinero, sino por sus méritos. Ejercemos la libertad de expresarnos donde corresponde y como corresponde. Quisiera saber si el Presidente de EE.UU, pudiera en algún momento solicitar al pueblo una consulta popular como la que se realizó en Cuba, para tratar y buscar soluciones a los problemas del país.
Mi abuela decía que la presunción era característica de los huérfanos de virtudes. Tu párrafo donde expresas: “A mi regreso a La Habana y en concordancia con el párrafo anterior, le digo por este medio a la intelectualidad cubana, a los artistas, a los músicos y a los altos cargos del Estado, que no me susurren más al oído: "estoy de acuerdo contigo pero… ¡imagínate!", es tan presuntuoso como cobarde. Si esto fuera así estarías “echando pa’ lante” a tus colegas además de acusarlos de “pendejos”. Pero esto no es así Pablo, porque estos a los que tú acusas ahora de “complacientes y cobardes” son los mismos que han soportado las más disímiles presiones de los personeros de la potencia más poderosa que ha existido nunca en la faz de la Tierra. Estos son los que vestidos de milicianos estuvieron dispuestos y lo están a defender su tierra. Muchos de ellos incluso fueron a tierras hermanas a dar su esfuerzo o su arte para defender la soberanía de otros pueblos. Estos, Pablo, lo hicieron, lo hacen y lo seguirán haciendo, porque ellos son de los “imprescindibles”. Pretender hacer converger como tú expresas la actitud de los cubanos en Cuba con los extremistas de Miami, no solo es una falacia, sino que también es una dádiva que tú espléndidamente brindas a los Posada Carriles, Orlando Bosch, Ninoska Pérez, Frómeta y otros bárbaros que se han enriquecido a costa del dolor de su pueblo.
El párrafo sobre los Serrat, Sabina, Víctor Manuel y Ana Belén no merece muchos comentarios, ellos no son la razón de esta discusión. Te diré que aquí coincido en una cosa contigo cuando expresas: “Esas personas que tú no has respetado, tienen talento propio, criterios propios y no se dejan influenciar por nadie”. Ellos hace mucho rato que dejaron de ser los que eran. Ahora pertenecen a otra casta y están muy lejos de ser lo que fueron. Un eminente personaje expresó una vez que aquellos que luchaban toda la vida eran los imprescindibles. Desgraciadamente ellos solo lucharon en un momento y ahora viven del cuento, o mejor dicho del canto.
Pero es en los últimos párrafos donde concentras la mayor carga de desfachatez y altanería. Asumes una militancia revolucionaria que hace rato no tienes y que por tus propias palabras parece que no tuviste nunca. Si no, cómo comprender tu planteamiento: “Si ayer perdoné a los verdugos que indiscriminadamente me lanzaron con 23 años a los campos de concentración y a 48 mil compañeros más de desgracia (…) porque no quiero que esta Revolución sea como las otras que han devorado a sus hijos”. Cómo comprender entonces, Pablo, tus canciones escritas después en las que expresabas tu admiración por esa misma Revolución que te “torturó” y te “vejó”. O fuiste un hipócrita consumado o tus acusaciones son una manifiesta falsedad. A los verdugos, Pablo, no se les perdona, se les acusa. Tu aparente amnesia por más de 50 años es un caso de estudio. Los científicos miamenses deben de estar rebosantes de alegría por tener en sus manos un espécimen tan valioso. La ciencia te agradecerá eternamente tu aporte.
Por cierto, ¿de dónde sacaste la cifra, del Nuevo Herald o de TV Martí?
Tu propuesta, Pablo, de que Edmundo regrese a Cuba para “denunciar todo lo malo que veas” es muy interesante. Nosotros lo admitiríamos con gusto y hasta lo incluiríamos entre los millonarios planteamientos que la población cubana hizo para mejorar nuestro sistema, no para destruirlo. A cambio, ya que tú decides convertirte en “politiquero”, te podríamos dejar en Miami para que hagas lo mismo, denuncies todo lo malo que veas. Te doy una pista: Fundación Cubano Americana, Comandos F8, Alpha 66, Posada Carriles, agrupaciones políticas de incontables nombres, etc., etc., etc. Para que no te desgastes mucho y no tengas que gastar mucha de tu “limitada” plata, te sientas en el restaurante Versalles y allí te enterarás de todo o casi todo lo malo que pasa en Miami. Solo hay algo en lo que no te puedo ayudar y es cómo vas a encontrar en Miami un periódico que quiera publicar tus “críticas” al sistema.
Pablo, por último tu exigencia a Edmundo de que saque tu nombre de su boca irrespetuosa es un gesto caritativo que Edmundo va a agradecer. En uno de los libelos chismosos de Miami se dice y no me creas a mí, que Edmundo está al punto de la quiebra. No gana para comprar spray antimalaliento desde que empezó esta diatriba contigo.
Antes de concluir déjame recordarte algunas cosas:
  1. Desde el año 76 nuestro pueblo aprobó la Ley más democrática que ha conocido nuestro continente y donde entre otros derechos se afirma el derecho a la revocación. Los méritos no se otorgan, se ganan, pero también comprometen. Yo fui uno de los que te otorgó méritos autorales, artísticos y revolucionarios. Pues bien, utilizando el derecho que me da la Constitución de la República de Cuba te revoco tu condición de revolucionario.
  2. Va a ser muy difícil que tú asistas al entierro de nadie, porque con tu actitud has preparado tu propio entierro y estás condenado al basurero de la historia.
  3. Tu pretensión de “utilizar” a la prensa occidental para difundir tus palabras es tan infantil como mentirosa. No solo te usan, además te pagan por esto y el que paga manda. Parafraseando la conocida frase: Occidente usa a los traidores, pero los despedaza.
Pablo, yo soy un simple cubano que no tiene tus cuentas bancarias en España, ni tu capacidad para hacer versos, ni tu poder mediático, ni tu casa refrigerada, ni puedo cobrar 20 mil por un concierto, ni me paseo por el mundo en hoteles caros. Yo vivo con humildad, monto guaguas, como picadillo de soya y bailo con los Van Van, pero con mis manos he hecho lo que mi país necesita y esta también es mi obra, no es solo de Fidel y Raúl, es mía también. Yo también quiero mejorarla, pero desde adentro sin tapujos ni medias tintas. Te aseguro que tú no eres ni la mitad de lo crítico que soy yo con los errores que cometen los cubanos en Cuba. Pero lo hago donde tengo que hacerlo y siempre pensando que los hombres nos equivocamos y en otras ocasiones las circunstancias nos hacen cometer errores. Pero lo que no puedo permitir es que alguien me robe el derecho a decidir mi destino.
Recuerda bien, Pablo, los poderosos nunca te van a perdonar qué quisiste ser, quién pudiste ser.
Para mí a los amigos hay que apreciarlos, a los enemigos hay que respetarlos, pero a los que fueron amigos y por razones espurias se convirtieron en enemigos hay que DESPRECIARLOS.
David Urra Arias
12 de septiembre de 2011.
 
Nota: Atrévete a venir a Cuba y presentarte en un programa a debatir tus criterios, pero no solo los tuyos, también los nuestros. Te aseguro que si te atreves, moveré cielo y tierra e iré a ver al mismísimo Presidente de Cuba Raúl Castro si es necesario, para pedirle que acepte la idea. Estoy seguro de que no me lo negarán, conozco la firmeza y seguridad de los que nos dirigen y no temen a ninguna confrontación. Te aseguro que estarán presentes todos los que incluyes en tu misiva, ellos con gusto querrán decir a micrófono abierto aquello que alguna vez “susurraron” en tus oídos.  

  

UN ABRACADABRA DE MILLONES







Para que se conozca la verdad y se haga justicia
11-09-2011
Entrevista a Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en exclusiva para Trabajadores,  en ocasión de cumplirse hoy 13 años del injusto encierro de los Cinco antiterroristas cubanos en cárceles de Estados Unidos
08:30 Rafael Hojas Martínez / 11-09-2011
“Yo suelo invocar una palabra, una palabra mágica, una palabra abrepuertas, que es, quizá, la más universal de todas. Es la palabra abracadabra, que en hebreo antiguo significa: Envía tu fuego hasta el final. A modo de homenaje a todos los fuegos caminantes, que van abriendo puertas por los caminos del mundo, la repito ahora:
Caminantes de la justicia,
portadores del fuego sagrado,
¡abracadabra, compañeros!

Eduardo Galeano
En mi opinión, cualquier solución al caso de los Cinco, debe transitar por una distención en el histórico conflicto entre Cuba y Estados Unidos. ¿Cómo observa el desarrollo futuro de ese fenómeno?

“Con independencia del histórico conflicto entre ambos países, el Gobierno de Estados Unidos debe poner en libertad inmediatamente  y sin condiciones a los Cinco porque está obligado a cumplir con las normas internacionales en la lucha contra el terrorismo.
“En Washington saben perfectamente que la colosal injusticia contra nuestros compatriotas tuvo una sola explicación: el interés de las autoridades norteamericanas de proteger y apoyar a las bandas terroristas que allá operan impunemente contra Cuba. Eso lo dijeron, con todas las letras, en el infame proceso que se les siguió en Miami, lo repitieron los fiscales, consta en la acusación formulada contra ellos y en las actas del tribunal hasta el último día de lo que fue el juicio más largo de la historia en ese país.
“Debemos insistir, sin cansancio ni tregua hasta conseguir que el pueblo de Estados Unidos pueda enterarse de que su gobierno es culpable de promover el terrorismo que es, ni más ni menos, lo que demuestra hasta la saciedad, el caso de los Cinco”.
Ha trascendido que René González será liberado el próximo 7 de octubre si se aplica el beneficio por buena conducta  y a partir de ese momento comenzaría el período de libertad supervisada. ¿Quién "supervisará" a los terroristas de Miami para que René no sea víctima de una acción criminal y pueda regresar sano y salvo a su patria? René corre un enorme peligro.
“Debo aclarar que René no deberá salir de la prisión el 7 de octubre por buena conducta o porque reciba algún beneficio. Esa es exactamente la fecha establecida en la injusta sentencia que le fue impuesta. Su abogado defensor ha solicitado a la jueza Lenard que le permita regresar a Cuba inmediatamente donde está su familia. Obligarlo a permanecer allá tres años más es prolongar un castigo inmerecido y por supuesto sería una situación muy riesgosa para él.
“La salida de René de la prisión coloca a la administración Obama en una situación, por decir lo menos, incómoda y lo mejor para los actuales gobernantes norteamericanos sería que René vuelva lo más rápido a nuestro país. Recuerda que por insistencia del régimen de W. Bush en la sentencia que le impusieron a René incluyeron este requisito inaudito: “Como una condición especial adicional de la libertad supervisada se le prohíbe al acusado acercarse a o visitar lugares específicos donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos terroristas”.
“Esa prohibición es la prueba más escandalosa de la complicidad de aquel régimen con los peores terroristas que, por cierto, abundan en Miami. El Presidente Obama tiene que decidir ahora si él también se va a ocupar de ‘proteger’ de René a los terroristas como quería W. Bush”.

Gerardo Hernández es el más castigado de los Cinco. El enemigo se ensaña cruelmente contra él. No es justo que quien lucha por salvar vidas humanas, sea penado injustamente a morir en prisión. ¿Acaso tendremos que acostumbrarnos a esa triste idea? ¿Cuál es la situación actual de su caso?

“Gerardo es ciertamente el más castigado. No solo por la enormidad de su condena sino también porque sus condiciones carcelarias son muy duras, le impiden ser visitado por su esposa y le niegan acceder a documentos esenciales para su defensa. A pesar de esas trabas tan arbitrarias como reiteradas, el pasado 16 de agosto pudo presentar su réplica a la posición de la Fiscalía oponiéndose a su petición de hábeas corpus. Estamos a la espera de la decisión de la jueza Lenard.
“El alegato de Gerardo se concentra en el cargo 3 (conspiración para cometer asesinato) del cual él es el único acusado. Es una acusación infame que no formaba parte del Acta acusatoria inicial y fue agregada varios meses después, en medio de una fuerte campaña mediática que incluyó reuniones públicas de los acusadores, el FBI y algunos de los más notorios terroristas, en las que abiertamente prepararon esta abominable calumnia.
“La infamia se basa en el incidente del 24 de febrero de 1996 cuando aeronaves de un grupo terrorista penetraron nuestro territorio, algo que habían hecho en numerosas ocasiones pese a reiteradas advertencias y denuncias de Cuba.
“Gerardo no tuvo absolutamente nada que ver con ese incidente como bien saben las autoridades. Según reconocieron en el juicio de Miami, el FBI descubrió y conocía los detalles de su heroica misión, por lo menos, desde 1994, sin embargo, no lo acusaron cuando ocurrió ese hecho dos años más tarde. Gerardo permaneció en Miami cumpliendo su delicada tarea y pasaron otros dos años hasta su arresto en septiembre de 1998. Entonces tampoco lo acusaron de ese supuesto ‘crimen’, algo que como ya expliqué, fue inventado después para complacer a la mafia terrorista.
“El mismísimo gobierno de Estados Unidos reconoció en mayo del 2001 que le era imposible probar su acusación. Lo hizo en un documento oficial que está disponible para quien quiera leerlo, un documento que conocen la jueza de Miami y los de la Corte de Apelaciones de Atlanta. Pero no lo conocen millones de personas porque los grandes medios jamás lo mencionan.
“Hay otro secreto que las autoridades norteamericanas han guardado celosamente durante más de 15 años: las imágenes que tomaron sus satélites sobre lo ocurrido en febrero del 96. Entonces la misión de la Organización de la Aviación Civil Internacional que investigó el incidente las solicitó formalmente, pero Washington se negó a entregarlas. Igual petición hizo la defensa de Gerardo durante el juicio de Miami y otra vez el gobierno rehusó presentarlas. Ahora Gerardo vuelve a demandar, en su hábeas corpus, que muestren las imágenes y nuevamente el gobierno se opone a que nadie pueda verlas. ¿Por qué Washington insiste tan tercamente en esconderlas?
“Ya dije que Gerardo no tuvo absolutamente relación alguna con lo sucedido aquel día frente a la ciudad de La Habana. Pero si el hecho ocurrió aquí, en territorio cubano como mostraban nuestros radares y ha sostenido siempre Cuba, ningún tribunal norteamericano tenía jurisdicción alguna respecto a él. Para reclamarla tenía que haber sucedido en el espacio aéreo internacional. Como la información que daban sus radares era confusa y contradictoria la OACI les pidió que dejaran ver las imágenes tomadas por sus satélites espaciales. Han pasado 15 años y las siguen ocultando. ¿Por qué?
“La respuesta es obvia.
“Pero Washington ha logrado mantenerlas en secreto porque nadie en la gran prensa se ha atrevido a hacerle esa pregunta tan simple”.
¿Cómo define el tratamiento de la prensa occidental y estadounidense en particular al caso de los Cinco? ¿Cómo enfrentar esa hegemonía mediática?

“Se define con una palabra: complicidad. Han impuesto un silencio total sobre el caso de nuestros Cinco compañeros para evitar que la gente sepa que Washington es culpable de medio siglo de terrorismo contra Cuba e impedir la denuncia y la solidaridad.
“Pero respecto a la prensa hay algo más que resulta clave en los argumentos de los hábeas corpus. Mientras imponían un muro  de silencio hacia afuera, en Miami numerosos ‘periodistas’ actuaron como agentes provocadores desatando una desbocada campaña de odio y calumnias contra los acusados. Crearon lo que el panel de la Corte de Apelaciones calificó como una ‘tormenta perfecta’ de prejuicios y hostilidad y fue la base de su histórica decisión unánime en 2005 que anuló la farsa judicial de Miami. Esos mismos ‘periodistas’ hostigaron también a los abogados, a los testigos y a los miembros del jurado pese a las reiteradas protestas de la jueza.
“Pero en 2006 se descubrió algo hasta entonces desconocido: esos ‘periodistas’ eran, en realidad, empleados del gobierno que les pagó centenares de miles de dólares del presupuesto federal. Eso es solo la punta del iceberg. Varias organizaciones de la sociedad civil llevan ya cinco años reclamando que se entregue toda la información sobre este escándalo y el gobierno se resiste a permitirlo. Ojalá la jueza Lenard recuerde sus quejas de antaño y convoque a la audiencia solicitada por Gerardo y le pida explicaciones al gobierno”.
Si el FBI conocía de la existencia de los agentes cubanos en Miami desde muchos años antes de sus arrestos. ¿A qué atribuye entonces que posterior a los contactos en La Habana entre las autoridades cubanas y estadounidenses en junio de 1998, se produjeran las detenciones de los integrantes de la denominada Red Avispa?
“Según consta en la documentación oficial de este proceso, el FBI conocía de las actividades de nuestros compañeros desde 1994. Nada hizo contra ellos durante cuatro años por una razón muy sencilla: les constaba que no hacían nada en perjuicio de Estados Unidos o del pueblo norteamericano. Cuando sus oficiales de la oficina local de Miami –que son como uña y carne de la mafia terrorista– conocieron de esos contactos actuaron contra los Cinco precisamente para sabotear cualquier posibilidad de cooperación entre ambos países y seguir garantizando la impunidad de los criminales.
“Fue una historia repetida. Cuando se enteraron de que en enero de 1996 el presidente Clinton prometió poner fin a las provocaciones aéreas propiciaron la provocación del 24 de febrero”.
En varias ocasiones lo hemos visto asumir con asombrosa ecuanimidad momentos difíciles en el caso de los Cinco, casi siempre lee sus discursos, y cada palabra es expresión de la meditación y el cuidado. ¿Forma parte de su personalidad o su condición de político no le permite apasionamientos?
“Si a algo estoy acostumbrado es a hablar en público sin leer un papel, pero prefiero, siempre que puedo, escribir lo que digo sobre los Cinco para tratar de evitar distorsiones y lograr que al menos algunos medios alternativos los recojan con fidelidad”.
Imagino que a lo largo de estos años ha tenido la oportunidad de comunicarse con los Cinco, de estar al lado de sus familiares. ¿Cómo ha sido ese acompañamiento? ¿Qué le han reportado esos hombres y familiares en el plano personal?
“Conocer a estos hombres y a sus familiares ha sido, en lo personal, un privilegio. Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René son ejemplos insuperables de generosidad y altruismo. Es impresionante comprobar cómo cada uno de ellos se preocupa más por la situación de los otros cuatro que por su propia suerte. Y así han sacrificado sus años de juventud. Es admirable la dignidad con que sus familiares han soportado el sufrimiento de estos 13 largos años”.
Los meses de septiembre y octubre siempre llegan preñados de mucho dolor, la historia recoge inolvidables acciones criminales dentro y fuera de Cuba. Los terroristas andan sueltos, y la justicia –con los ojos abiertos– permanece sorda y muda. ¿Alguna reflexión al respecto?
“El 11 de septiembre de 1973 fue el golpe militar, la heroica muerte de Salvador Allende y la instauración del fascismo en Chile que asesinó y torturó a miles de chilenos. Otro 11 de septiembre, el de 1980, a plena luz del día, en una calle de New York y como homenaje a Pinochet, los terroristas mataron cobardemente a un inolvidable compañero, Félix García.
“Recuerdo siempre a Orlando Letelier, a quien me unía una amistad a toda prueba y pienso, con dolor y rabia, que quienes le quitaron la vida a él y a Ronni Moffit eran los mismos que durante más de 12 años trataron de matarme. Todos ellos, las víctimas del crimen de Barbados y Fabio di Celmo y los neoyorquinos brutalmente masacrados otro 11 de septiembre, exigen que se les haga justicia. Ellos nos reclaman a nosotros, los sobrevivientes, que redoblemos la lucha consecuente contra el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”.
Desde el inicio de su mandato presidencial, Obama ha estado recibiendo miles y miles de cartas, faxes, y mensajes de correos que reclaman su firma para que ponga fin a la injusticia contra los Cinco. ¿Considera que están creadas las condiciones para que él asuma ese desafío político?
“Hay que seguirle reclamando que ponga fin al cautiverio de nuestros compañeros ya, de los Cinco, sin excluir a ninguno. Es algo que le piden muchas personas de todo el mundo, un reclamo que crecerá y lo acompañará como una ‘maldición gitana’ hasta que los Cinco, todos ellos, regresen a la Patria”.
Usted reitera que para ganar esta batalla se necesita movilizar a millones de personas, desplegar un movimiento de solidaridad verdaderamente amplio y efectivo, pero aún estamos lejos de alcanzar esa meta.   Pide, una y otra vez, que hagamos como los niños de La Colmenita y nos preguntemos ¿qué más podemos hacer? Permítame entonces devolverle esa pregunta.
“Yo solo he reiterado una idea de Gerardo que habló de que la justicia sólo vendría cuando la dicte un jurado de millones. Debemos multiplicar los esfuerzos para llegar a esos millones a los que la tiranía mediática impide conocer la verdad. Hay que hacerlo con la energía y la creatividad de los niños y los jóvenes, sin dejar de explicar este caso, con argumentos, alejándonos de las consignas y la pereza mental, hacerlo a la manera de Abracadabra”.

martes, 13 de septiembre de 2011

PENTECOSTAL (4)







Después de conocida la Nota Oficial del Gobierno se observó la reducción del personal de Orden Interior que custodiaba la zona donde está enclavada la iglesia pentecostal de Infanta y Santa Marta en la capital.
Hoy martes,  al amanecer, solo unos policías en las aceras y dos agentes motorizados del tránsito dirigiendo la circulación vial. Hay circulación por Manglar hacia la plaza de Cuatro Caminos y a la Plaza de la Revolución. La calle Infanta en dirección a Carlos III está cerrada al tránsito de vehículos. Seis horas después, ya está abierto el paso por esta céntrica avenida capitalina  en las dos direcciones, poco a poco se va restableciendo la rutina diaria por esta arteria.
Iroel Sánchez, publicó en La pupila insomne y en la página de opinión de CUBADEBATE un artículo titulado La frustración de los buitres sobre Infanta y Santa Marta, el cual provocó varios comentarios, echemos un vistazo algunos de ellos.
Agustín Dimas López Guevara dijo:
Vivo en Santa Marta; a una cuadra de la mencionada iglesia,- conozco por criterios de de feligreses del buen funcionamiento esa Iglesia antes del nombramiento de Braulio Herrera como Pastor, y de la gran cantidad de personas que se reunían en sus cultos, y de cómo poco a poco se fueron retirando de la mencionada iglesia hacia otras de la ciudad por no creer en el mencionado Pastor. Fui testigo del auge de dicha iglesia, y las molestias a los vecinos más cercanos, con sus cantigas y rezos, que no permitían ni escuchar la tv ni el descaso de los que viven más cercanos ; hasta que las quejas lograron la receptividad, se hicieron reparaciones a dicha iglesia y se logro un clima de respeto , hasta este lamentable suceso. Agradezco la nota informativa, aunque considero que debieron darla antes, al verse afectadas tantas personas en el área, así como las repercusiones de índole económico y la supuesta especulación que en el orden político genera un hecho como este, y que manipula el enemigo para confundir a la opinión pública. Los busca- plata, asalariados del imperio ya hacen sus noticias a su manera. ¿No puede nuestro estado, en su derecho a defender la verdad, detener a los personajillos y ensuciarlos por mentir, confundir y crear un clima que propicie una “justificada ingerencia humanitaria”, que es como decir la guerra a nuestro país?
Hechos lamentables han ocurrido con sectas religiosas en muchas partes del mundo con saldos de inocentes muertos, arrastrados por fanáticos y lunáticos, autoproclamados “enviados del Señor.” Es hora que los directivos de esta Iglesia se proyecten con autoridad para solucionar la usurpación y mal uso que he hecho este “Pastor” de sus funciones evangélicas.
Agustín Dimas López Guevara   
12 Septiembre 2011 a las 10:07
Ana Teresa dijo:
Lo más interesante es que todo lleva un trasfondo, que de eso no quepan dudas.
Vivo a escasas cuadras del lugar, estoy buscando a los francotiradores apostados en los balcones de los que habló una cierta bloquera. Ah…también tengo cobertura en mi celular… como están diciendo por ahí que la señal de los móviles fue cortada en la zona…y otros andan pidiendo que les recarguen sus celulares para dar “cobertura a la noticia”, el Pardo fue el que puso ese anuncio en una de sus informaciones ….que no se cansan de hacer el ridículoooooooooooo. Ah, lo otro tampoco han llegado los camiones que ellos dicen salieron para ayudar al pastor, tampoco pienso vengan en camiones esa gente a la verdad, y dudo que vengan jaja.
Que triste es decir mentiras señoressss….tal vez me embulle y más tarde ponga una fotico en mi Facebook desde mi balcón….
12 Septiembre 2011 a las 12:12
Cristóbal dijo:
Es lamentable que un problema entre una persona y una institución religiosa provoque la situación que ocurre en el templo, esas personas que alli estan me parece que desde el punto de vista religioso y ético tienen otras formas para expresar sus opiniones, sin la participación de embarazadas y niños que corren riesgos de salud.
El estado cubano esta actuando de forma consecuente para contribuir a solucionar un problema en el que no ha tenido nada que ver, ya que es un desacuerdo pastor iglesia que debe resolverse entre ellos sin provocar problemas de ningun tipo.
Claro cualquier hecho ocurrido en cuba se presta a la manipulación de quienes tienen como objetivo y labor formar estados de opinión que den la sensación de descontetos, enfrentamientos con la revolución, violaciones de derechos humanos y otros tantos que estan en los planes de Estados Unidos para acabar con el uso incluso de la violencia a la revolución
12 Septiembre 2011 a las 14:35
Ramón Fonseca dijo:
Las iglesias Evangélicas no son sectas por tanto son contrarias al suicidio individual y también al colectivo pues sabemos que las enseñanzas de Nuestro Señor Jesús Cristo son contrarias a esa práctica. Al parecer este es un conflicto meramente interno. Es una crisis dentro de nuestros hermanos de ese templo o Iglesia en especifico y estoy seguro que todos los Cristianos de Cuba están orando y en Vigilia para que se solucione. No acostumbran nuestras Iglesias Evangélicas de Cuba de cualquier denominación involucrarse en conflictos políticos .Las autoridades han actuado con sabiduría y prudencia y lo que se puede criticar a los medios de información nacionales es la tardanza en explicar la situación para que no se hicieran murmuraciones o chisme que son también condenados en la Fe Cristiana que profesamos. Pido disculpa a los medios de información si no han informado por respeto a la Iglesia o por petición de la máxima autoridad de la Iglesia Pentecostal
12 Septiembre 2011 a las 14:56

lunes, 12 de septiembre de 2011

¡LIBERTAD!


Han transcurrido trece años o 4745 días o 113880 horas, se dice fácil pero no se vive fácil cuando se está tras las rejas, en cárceles norteamericanas de extrema seguridad, condenados injustamente por luchar contra el terrorismo. El mismo que el gobierno de Estados Unidos enarboló para llevar la muerte a Irak, Afganistán, Paquistán y Libia.
Mientras que nuestros hermanos cumplen cruel condena por luchar contra el terrorismo, por las calles de Miami sigue sin ser tocado por el pétalo de una rosa uno de los terroristas más connotado de América Latina y del Mundo: Luís Posada Carriles.
Presidente Obama, es tiempo ya de que juzguen al asesino Posada Carriles o lo extraditen a Venezuela para que pague por sus crímenes y ponga en libertad a Gerardo, René, Tony, Fernando y Ramón, nuestros Cinco Héroes.

11 DE SEPTIEMBRE







Hace diez años, unas horas antes del amanecer, arribaba a Cuba procedente de Sudáfrica, vía Madrid. Apenas había depositado el cuerpo en posición horizontal para descargar el cansancio de las largas horas de vuelo, mi hija me despierta abruptamente expresándome: “Despierta papi que están atacando a Estados Unidos y lo están transmitiendo por televisión”.
El cansancio pasó a un segundo plano y en breve ocupé una butaca frente a la pantalla chica. Una y otra vez las imágenes de los aviones incrustándose en las Torres Gemelas. Asombro por la noticia. El país más poderoso del Mundo está sufriendo en carne propia las secuelas del terrorismo. Lo que vino después ya es conocido. Investigaciones que nunca sacan a la luz toda la verdad. Y en nombre de combatir el terrorismo, las guerras de Irak,     Afganistán y actualmente Libia; las cárceles secretas, las torturas, ahí está la Base Naval de Guantánamo y los millones de muertos tanto civiles de los países agredidos,  como militares del agresor que regresan a casa en ataúd con la bandera de las estrellas encima. ¡Hasta cuándo tanto barbarismo!