domingo, 8 de enero de 2017

Fiel acompañante























La paloma es el símbolo del candor, la sencillez y la inocencia, y especialmente de la correcta paz o la armonía. Tienen gran sentido de la orientación, siendo una de las aves que más rápido vuela, teniendo un agudísimo sentido de la vista. Son tan pacíficas que alegorizan a la paz, según se denomina en Wikipedia, enciclopedia libre. También es un símbolo de ofrenda en los cultos sincréticos.
Cuando Fidel hablaba a la multitud concentrada en la explanada de Columbia, hoy Ciudad Libertad, en Marianao, aquel 8 de enero de 1959 tras su entrada triunfal a La Habana, palomas blancas se posaron en sus hombros. Para los religiosos sin dudas era el hombre “enviado” por el todo poderoso y para los sin nada, quien traía la esperanza.
Treinta años después, en el mismo escenario, recordando la fecha, unas pioneritas suben al estrado y junto al podio que ocupaba, le ponen una paloma blanca en las manos del Comandante en Jefe, quien sin pensarlo la libera hacia el cielo y esta, después de sobrevolar varias veces la tribuna, se posa en el hombro derecho de Fidel y asume una posición de lujo con su buche erguido.
Pasaron los años, llegó el momento en que los agradecidos acompañaron a Fidel hasta su última morada, en Santiago de Cuba y las palomas con su sentido agudísimo de la vista también lo acompañaron como escoltas perennes del peregrinar del eterno rebelde.  

 

jueves, 29 de diciembre de 2016

Cuba 2016

Llegamos al final del año 2016 y quiero compartir a través de mi blog, algunas imagenes que ocuparon mi empeño y dedicación por llevar a los lectores, al pueblo, del cual vengo y me debo, algunos momentos que marcaron la historia de nuestro país.


















































































































































































































































































































































































































































































































































































sábado, 26 de noviembre de 2016

Eterno rebelde




















Acostumbrados a tenerlo siempre en la primera línea de combate, bajo cualquier circunstancia, vestido de verde olivo con sus grados de Comandante en Jefe, compartiendo y ayudando a los más necesitados, no dejando abandonado a nadie por difícil que fueran las circunstancias. El Gigante se nos fue, pero su obra, su pensamiento, su accionar al lado de su pueblo y de los desposeídos de este mundo está más latente que nunca. La historia lo absolvió y será recordado por mucho tiempo como el eterno rebelde.  #HastasiempreCOMANDANTE.