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jueves, 19 de enero de 2012

EL NUEVO PREGON


La ciudad cambia. La imagen se transforma de un día para otro. Proliferan por doquier los carretilleros que cuando comenzaron su labor, estaban en un constante movimiento, pregonando a toda voz los productos del agro que ofertan. Es una nueva modalidad, tienes en la puerta de la casa o al alcance de la mano algunas viandas o ensaladas de buena calidad, lo que en ocasiones no está al alcance de la mano son los precios de esos productos. A medida que transcurren los días ya apenas se mueven y muchos se han  apoderado de las esquinas como punto fijo de sus ventas. Allí se concentran vendedores-compradores, decibeles altos al hablar sin importar la hora, ni a quien molestan, así como los residuos de los productos, que al terminar la jornada son dejados al pairo como para que se lo lleve el viento y no recogidos y depositados en los recolectores.  Lo mismo aparecen en un barrio, frente a una tienda en divisa o ante la entrada de un mercado estatal, éstos, los fijos, apenas pregonan y lo mismo se los puede encontrar con ofertas de productos del agro, con una presentación y calidad impecable del producto que ofertan, así como comercializando manzanas y hasta confituras. La apertura del trabajo por cuenta propia ha rescatado algunas pinceladas de nuestra propia cultura, si caminas por los jardines del Capitolio cerca de la calle Dragones en la capital, quizás coincidas con una mujer, de avanzada edad, que en una bandeja apoyada en sus piernas, nos trae el coquito acaramelado, una de las exquisiteces de la repostería popular. Por alguna de las arterias del casco histórico podrás comerte un pirulí de distintos sabores. Los vendedores callejeros llegaron para quedarse, para bien de la sociedad, aunque alguien debe exigirles porque se cumplan los requerimientos establecidos para los mismos. Mientras, sigo escuchando los pregones personalizados, acompañados hasta de silbato, de los panaderos que temprano en la mañana y pasadas las nueve de la noche, caminan la calle de mi barrio vendiendo panes suaves, de corteza, mantequilla y queso crema…

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