jueves, 9 de agosto de 2012

TENDEDERAS


Sabanas blancas colgadas en los balcones, canta mi amigo Gerardo Alfonso. Su música y letra son como himno a esa galería abierta que  a diario muestra a quien la mira,  diversas formas de vestir, lavar y tender. Por lo regular se intensifican los sábados, aunque cualquier día de la semana es propicio, siempre que contemos con el detergente o el jabón necesario. Quienes desandan la ciudad, muy pocos se detienen unos segundos a mirar lo que nos muestra cada tendedera. No tengo dudas que sus imágenes nos desdoblan parte de la cultura del pueblo. Hay de todo como en botica, como dice el viejo refrán aunque ya en la actualidad carezca de autenticidad el mismo. No son iguales las tendederas hechas al lado de un río utilizando las hierbas  para esparcir las prendas o las cercas y secarlas con los rayos del Sol o las multicolores que tensan las sogas con el uso de la vara y semejan un mástil con sus velas en pleno mar. Muy pocas veces caminamos mirando hacia arriba detallando en lo novedoso. Cada tendedera es un poema. Las hay muy pobladas y otras que nos sugieren un pentagrama musical con negras, redondas, fusas y semifusas marcando el ritmo. Tendederas al fin, así son las de La Habana.

3 comentarios:

  1. Buenassss Fotosssss... las braguitas también! Abrazos... Jorge Rey

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  2. Solo nuestras Juvenal,sello distintivo, raíces en nuestras costumbres enaltecidas en esa canción de Gerardo... himno que nos delata ante el mundo con orgullo de ser quienes somos

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  3. y culpa de Fidel tambien....

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