martes, 22 de enero de 2013

LA MARINA DE SIEMPRE.


























Los contrincantes son fuertes. Plumas reconocidas con sus propios estilos y manera de hacer periodismo. El jurado no menos despreciable. La decisión Marina Menéndez. Hoy recibió el diploma que la acredita como la premio ramal por la obra de la vida, “Jorge Enrique Mendoza” en el año 2012 en prensa escrita. Es la Marina que desde muy joven ha estado vinculada a las redacciones del periódico de la juventud cubana. La vistosa mulata que vemos lo mismo encima de una moto babetta que en una bicicleta china por las calles de La Habana, su Habana. La que caminó por la zona desmilitarizada en El Caguán cuando aquellas conversaciones de paz en Colombia. La única persona que sin pensarlo, encendió un cigarro en el salón plenario de la Asamblea General de la ONU en New York. Una de las voces que domingo tras domingo, en pleno período especial, cuando se redujo al máximo las tiradas de los medios impresos, llevó Rebelde en Rebelde a la radio. La misma que se ha ganado un digno puesto en la Mesa Redonda de la televisión cubana por los acertados análisis de los temas internacionales. Es la joven que cortaba cable cuando el linotipo en la redacción de internacionales de Juventud Rebelde, ahora menos joven de edad, pero con eterna juventud de corazón quien se desempeña como subdirectora editorial. La mujer que tiene apego por los ejercicios y la que gran parte de nuestro gremio la quiere por sus cualidades profesionales y humanas. Elio, su padre, debe estar lleno de regocijo. Elio y Marina, dignifican la profesión.


1 comentario:

  1. Ay, qué belleza! No merezco tanto!Pero cómo te agradezco lo de la juventud de corazón..Jejjej, eso sí que es verdad... Y mi cigarrito en la ONU! Pero no se quedó atrás el fotógrafo que conmigo y Nidia le cayó detrás a un taxi en pleno Manhattan.Jajajaja!
    Tú tampoco te despintas! Tan bello como siempre!! Gracias!!!

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