jueves, 3 de enero de 2013

CONCLUYO RESTAURACION DEL CRISTO DE LA HABANA
























Coincidiendo con el aniversario 54 de la entrada a La Cabaña del Comandante Ernesto Che Guevara con la Columna 8 Ciro Redondo, concluyó la restauración del Cristo de La Habana y en una solemne ceremonia se recordó el 25 de diciembre de 1958, fecha en que fue develado el monumento y su autora la artista pinareña Jilma Madera.
El Cristo esculpido en mármol blanco de Carrara, Italia y con una altura de 20 metros y 3 metros de pedestal, ubicado a 51 metros sobre el nivel del mar, frente a la majestuosa ciudad, fue restaurado por un grupo de especialistas encabezados por el ingeniero Carlos Bauta.
Al hablar en la ceremonia el restaurador explicó que el principal problema de la escultura eran las afectaciones sufridas por ser blanco de varias descargas eléctricas producidas por rayos, así como la determinación de la contaminación biológica causada por filtraciones. Aseguró que se utilizaron los materiales más nobles existentes y trabajaron para que fuera lo más fiel al original.
Gladys Collazo Urzalán, Presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural recordó a Jilma Madera y su obra, así como los trabajos de restauración que le devolvieron la majestuosidad y esplendor al Cristo.
El Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana, bendijo la escultura y expresó que es una inauguración de una nueva imagen porque significa un nuevo tiempo, una nueva época en un camino que se renueva en muchos sentidos en nuestra Patria.
Asistieron además a la ceremonia, donde actuó el Coro de la Academia de Canto Mariana de Gónicht que dirige Hugo Oslé Baraquisó; Henry Pérez Martínez, director general del Complejo de Museos Histórico Militares; Monseñor Bruno Mussaró, nuncio de su Santidad Benedicto XVI; Monseñor Franchesko Cakuchi, arzobispo de Bari, Italia; Monseñor Juan de Dios Hernández, obispo auxiliar de La Habana; así como los monseñores Carlos Manuel de Céspedes García-Menocal, Ramón Suárez Polkari y Rodolfo Loíz Morales, vicarios episcopales.
En la construcción originaria del Cristo de La Habana se utilizaron 600 toneladas de mármol blanco, con 67 piezas y un peso total de 320 toneladas. Jilma Madera al ver culminada su obra en diciembre de 1958 expresó “lo hice para que lo recuerden, no para que lo adoren, es de mármol”.

1 comentario:

  1. Muy buen trabajo colega. Buen mensaje "Lo hice para recordarle"

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