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lunes, 5 de mayo de 2014

Uno de a pié























Venía con su paso pausado, apoyándose con la mano derecha a la baranda metálica que fungía como separador. Alrededor, la multitud coreando consignas, elevando pancartas alegóricas, banderas cubanas, el 26 de Julio o de diferentes países de cualquier latitud del planeta.
Vestía pantalón a cuadros de esos que causaron furor por los finales de la década del 70 del pasado Siglo, combinado con una camisa verde olivo desteñida, que perteneció en su momento a un uniforme de diario, de un oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Del pecho colgaban varias medallas de distintos formatos y de diferentes motivos. En la esquina de la solapa del cuello, el sello que lo distingue como miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.
Puede llamarse Juan, Pedro, Antonio, José, en fin. Quizás fue del Ejército Rebelde, la Lucha Clandestina, de Girón, la Limpia del Escambray o cumplió misión internacionalista saldando nuestra propia deuda con la Humanidad. No conozco su edad, ni procedencia, pero desde que lo vi, no tuve duda que era un cubano de los de a pié que quería hacer patente su apoyo a la Revolución,  en la plaza, junto a su pueblo.

viernes, 2 de mayo de 2014

El Songo llora a su padre





























Las últimas fotos que le tiré a Juan Formell fueron en el congreso de la UNEAC. Su partida sorprendió a muchos en nuestro país. Fue un hombre popular por su música y por el gracejo para con su pueblo.
La información divulgada por los medios, lo dan como muerte repentina, aunque en ciertos círculos trasciende que fue producto de cirrosis hepática que según el diccionario de la lengua española es enfermedad caracterizada por una lesión que se desenvuelve en las vísceras, especialmente en el hígado, y consiste en la induración de los elementos conjuntivos y atrofia de los demás.
Revolucionó con su creación, como director musical, el changüí de la orquesta de Elio Revé. Y en 1969 creó su banda, los Van Van. A partir de entonces llegaron para quedarse.
Sin duda fue un cronista de la sociedad cubana. Las letras de sus canciones así lo demuestran y el registro central de su medolía con base en el bajo, la batería y las pailas, junto a los violines y los trombones, así como el sintetizador, crean una base ritmatica pegajosa que le llaman Songo, que cuando comienza pone en movimiento el esqueleto de hasta quienes nunca han dado un paso en el baile.
Es uno de los pilares de la cultura cubana. Su música es bailada de Maisí a San Antonio. Las letras de sus canciones son coreadas por multitudes de todas las generaciones.
Revivo una noche en Islamabad, en Pakistán, donde había sido invitado a una recepción en la residencia de la representante de UNICEF y mientras ascendíamos las escaleras, todo era silencio, pero cuando se abrió la puerta de acceso al salón, lo primero que pude escuchar fue la música contagiosa de los Van Van. ¡Tremendo orgullo sentí!
Marchó silenciosamente. Se me antoja recordarlo por siempre en un escenario, bajo en mano, micrófono típico de la época de RCA Víctor, dirigiendo el tren de la música cubana y rodeado de todos esos que se hicieron grandes a su lado. El Songo llora a su padre, mientras toda Cuba lo despedirá con sus propias canciones, porque decimos adiós a un genuino cubano, quien siempre dio muestras de su patriotismo en cualquier escenario y en más de una ocasión dijo que vivir en Cuba es lo mejor que le ha sucedido a él y sin ello sería imposible hacer la música que le entró por la sangre a los cubanos.
Recordemos su actuación en el concierto de Paz sin fronteras en la Plaza de la Revolución, la misma que ahora en uno de sus costados, en el teatro Nacional, sirve de escenario para que su pueblo rinda el último tributo a quien tiene de fondo la bandera de triángulo rojo y estrella solitaria, a su izquierda el bajo inseparable que acompañó su trayectoria y a la derecha su micrófono. Como dijo el Maestro: Honrar, honra. 

 

miércoles, 30 de abril de 2014

La tierra se estremece





















El Archipiélago cubano es un terremoto de obreros y pueblo en general celebrando la fiesta de los trabajadores, el 1ro de Mayo, respaldando a su Revolución y al proceso de actualización de la economía cubana. Sin dudas, temblará la tierra, como claro mensaje a quienes piensan que pueden doblegarnos.

lunes, 28 de abril de 2014

Ancestros

























Por estos días,  la Atenas de Cuba, se ha convertido en la sede principal de la fiesta de los títeres a nivel internacional. Muchas han sido las actividades teóricas y los espectáculos que han despertado el interés de chicos y grandes.
Nunca he participado en un evento de tal índole, pero ello me trajo a la mente unas fotos, tiradas hace cerca de seis años, en un escenario rústico, cerca de la piscina del hotel Acuazul, en Varadero, provincia de Matanzas.
Recuerdo que el grupo formaba parte del espectáculo que se presentaba a los huéspedes y la obra tenía como nombre Ancestro.
La luz era muy baja, precisamente para lograr, con el fondo de tela negra, un mayor impacto de la actuación de los personajes. Era todo un reto congelar la realidad con la luz ambiente. Con el uso del flash resultarían unas imágenes muy planas.
Al no contar en ese momento con un trípode, no quedó otro remedio que aceptar el reto, tratar de aguantar respiración y de alguna manera buscar la mayor estabilidad posible, inventando puntos de apoyo.
Al principio no estaba muy seguro de lograr algo que mereciera la pena, aunque el movimiento en la foto, en ocasiones, contribuye a la plasticidad de las mismas. Después de visualizar los cientos de fotogramas que descargué en la computadora, traté de sintetizar la historia presentada en más de una hora de espectáculo.
Han pasado los años y ahora es que me decido a contar la historia de nuestros ancestros, interpretando la realidad escenificada por ese grupo matancero, el cual me dejó un buen sabor por su actuación y lo que pude lograr de la misma. Reina lo místico.



















































































































lunes, 21 de abril de 2014

Honor al Rey del Brillo





















Limpiabotas santaclareño.



Cheo, Careto, Jesús son tres hombres entre tantos que en algún momento de sus vidas tuvieron el cajón de limpia botas como oficio. Cheo es el padre de dos de mis condiscípulos en la época de la infancia a la adolescencia. Juntos transitamos por la enseñanza primaria-secundaria. Ahora Pillo tiene una vasta carrera como anestesista tanto en Cuba como en los diversos países donde ha prestado su ayuda solidaria y Yoyi se desempeña como profesor de educación física, licenciatura que estudió en el Instituto Superior Manuel Fajardo del INDER. Seguro estoy que Cheo sintió orgullo de ambos.
Careto simultaneaba su labor en el central Rubén Martínez Villena  con la de ilustrador de calzado, en los portales de los bares y cafeterías que rodeaban la plaza principal de su pueblo natal. A su hijo me lo encontré hace unos años cerca de Las Coloradas en la provincia Granma cuando formando parte de uno de los batallones de las MTT hicieron la caminata desde occidente hasta oriente. El también, siguiendo el camino de su padre, aprendió el oficio de azucarero y, desde la parte industrial, se mezcló con el olor a guarapo y melado.
Jesús era cortador en una fábrica textil en el barrio de Jesús María. Desde temprano en la mañana manipulaba la máquina cortadora por las diferentes plantillas guías que trazaban los moldes. Al concluir esta labor, siempre venía impecablemente vestido hasta los bajos del edificio, donde por muchos años vivió su familia, en la misma barriada. En un resguardo debajo de la escalera, estaban todos los implementos para emprender desde media tarde hasta entrada la noche, su otro oficio. Cambio de vestuario y enseguida le llovían los pares de zapatos  de todo tipo, incluyendo los blancos que requerían una labor más esmerada con la tinta Griffin.
Cómo voy a olvidar a Nanino y Pupi con su cajoncito a cuestas, caminando el parque central de mi pueblo natal, junto a la iglesia y glorieta, tratando de que alguien los llamara para ilustrar su calzado y ganarse primero cinco centavos y años después diez. Eran tiempos en que muchos utilizaban los pantalones mecánicos con parches en las asentaderas y en las rodillas, así como abundaban quienes no se quitaban las alpargatas porque eran más baratas y había que dejar para los tres kilos de azúcar y los dos kilos de café.
Ser limpiabotas fue un oficio digno que quienes lo ejercieron por años por no tener acceso a otra fuente de empleo o para sacar el sustento familiar, supieron impregnar su estilo en cualquier época.
Desde mediados del pasado Siglo, los avances en la industria del caucho, del plástico, de las telas sintéticas y de los adhesivos industriales han permitido a los fabricantes crear zapatos que se distinguen considerablemente de las técnicas tradicionales de elaboración. El cuero, que había sido el principal material de elaboración, hoy se usa generalmente para elaborar zapatos caros, mientras que el zapato deportivo no lleva cuero real. Los zapatos de vestir de calidad, se siguen haciendo cosidos a mano y utilizando el cuero como material principal.
Cuba siempre se caracterizó por elaborar un calzado de piel de buena calidad, incluso hasta se exportaba. Hoy en día cuesta trabajo encontrar en alguna peletería un calzado de pura piel y de buena calidad. Muchas marcas y tipos, pero al final se despegan rápidamente y si los dejas de usar por algún tiempo, cuando los activas comienza a descascararse lo sintético.
Por suerte aún se produce calzado de calidad por los artesanos quienes con diversidad de modelos y tipos, pegados y cocidos, dan muestras de que aún existe la industria cubana aunque sea artesanal y los precios no estén al alcance de un trabajador medio.
Pero que trabajo cuesta, por todas estas mismas razones, encontrar un cajón de limpiabotas en esta gigantesca Habana, donde a golpe de betún, algo de alcohol, agua, cepillo y paño la piel de nuestro calzado brille como charol. Honor al Rey del Brillo.








martes, 15 de abril de 2014

Luna de sangre

























Así llaman al eclipse total de Luna que se dejó ver en la madrugada del 15 de abril. Durante tres horas y 34 minutos se interpuso la Tierra entre el Sol y la Luna, por tal motivo nuestro satélite al cual se le han dedicado miles de canciones, asumió un color rojizo.
Este raro fenómeno terrestre, los astrónomos le llaman tetraedro o tétrada y es una serie de eclipse que comenzó con este y tendrá otros tres entre el 2014 y 2015. El que le antecedió de este tipo hace una década que sucedió y no habrá otra como esta serie hasta el 2032.
Sabía que tenía un reto, congelar en imágenes el eclipse de Luna. Los objetivos con que contaba no eran los más idóneos, pero no podía dejar pasar la oportunidad. Con una cámara Canon 60D y un objetivo zoom 18-135 mm, f 3,5-5,6,  y un ISO de 6400 me dispuse, desde la ventana de la sala de mi casa, a tal difícil tarea.
Durante la jornada nocturna, simultanee la tarea de la Luna con la visualización de dos películas a retazos y una novela brasilera. El momento culminante, cuando el eclipse dejó ver una esférica rojiza, duró aproximadamente una hora y quince minutos. Aquello se había como “detenido”. El sueño me quería vencer y hasta llegué a pensar que por causa de la naturaleza cualquier cosa podía suceder. Los minutos se hacían interminables hasta que a las 4 y 45 a.m. se comenzó a ver por una parte la huella de que la tierra seguía su movimiento. Ya era momento de decir adiós a la Luna de Sangre y poner el cuerpo horizontal. Valió la pena.




miércoles, 9 de abril de 2014

Mentira, ¿quién te lo va a creer?



































Hay un viejo proverbio que especifica “primero se coge un  mentiroso que a un cojo”. Parece que el director de la Agencia Internacional de Estados Unidos para la Ayuda al Desarrollo (USAID), Rajiv Shah, no lo tuvo encuenta en las declaraciones realizadas en la mañana de este martes ante el Sub Comité de Asignaciones del Senado.
En todo momento negó el carácter secreto de la construcción de una red de empresas fantasmas en varios países  con el objetivo de crear un “twiter cubano” para realizar una labor subversiva a través de mensajería celular, violando 11 regulaciones de la UIT y nunca respondió al senador Patrick Leahy a quién se le ocurrió esta “estupida y disparatada” idea.
En recientes declaraciones Daniel Ramos, director de operaciones de seguridad de la compañía telefónica cubana (ETECSA) dijo que el programa “Zunzuneo”, la red social ilegal creada por Estados Unidos dentro de su programa de “cambio de régimen” en Cuba,  sí provocó inestabilidad en las telecomunicaciones de nuestro país.
Subrayó que en 2009 se detectó el envío de mensajes masivos en forma de spam aprovechando la celebración del “Concierto por la Paz”. En un plazo de 5 o 6 días se detectaron 300 mil mensajes de este tipo.
Rajiv en su comparecencia del martes en la mañana ante la comisión del Senado norteamericano reconoció que ellos sabían de la posibilidad que su empleado Alan Gross pudiera ser arrestado en Cuba en el 2009 y según cita la AFP en un despacho fechado en Washington, dijo “la detención de Gross es equivocada, y la responsabilidad está con las autoridades cubanas”.
Hasta cuando Rajiv Shah, si hasta cuando hay que aguantar tanta falsedad, está demostrado que el gobierno de EEUU no ha renunciado nunca a sus planes subversivos contra Cuba.