Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta PLAZA DE LA REVOLUCION. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PLAZA DE LA REVOLUCION. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de enero de 2018

El Martí de mi cámara

Crecí en un pueblo atravesado por la línea central del ferrocarril, en una cuadra muy próxima a las paralelas de hierro, donde el paso de la serpentina sobre ruedas de acero nos robaba las expectativas a cada minuto.
La calle donde se ubicaba la vieja casa de madera, cobija familiar de varias generaciones, llevaba por nombre Martí y en el jardín poblado de vicarias de diferentes colores, abuelo Machín ubicó un busto del Apóstol que nunca supe de donde surgió.
Desde los primeros grados de la primaria, los maestros siempre hablaban de la ilustre figura y la valía de su actuar, de ese personaje de pronunciadas entradas en el pelo y copioso bigote.
Ya profesional de la “escritura con luz”, he tenido la oportunidad de testimoniar hechos históricos de nuestra Patria vinculados a José Martí y no he dejado de fotografiar cualquier imagen de nuestro Héroe Nacional en disímiles formas, como la muestra de Kamyl Baullandy Rodríguez en su muestra plástica “Somos Cuba”. Sirvan estas imágenes como homenaje al Maestro.


 


























viernes, 6 de octubre de 2017

Che

Che es un paradigma de hombre. Siempre fue consecuente con sus ideas y actuó en correspondencia con las mismas. En el 50 aniversario de su asesinato quiero recordar fragmentos del discurso de Fidel en la Plaza de la Revolución el 18 de octubre de 1967 en la velada solemne en memoria del Comandante Ernesto Che Guevara.
(…) Che reunía, en su extraordinaria personalidad, virtudes que rara vez aparecen juntas.  El descolló como hombre de acción insuperable, pero Che no solo era un hombre de acción insuperable: Che era un hombre de pensamiento profundo, de inteligencia visionaria, un hombre de profunda cultura.  Es decir que reunía en su persona al hombre de ideas y al hombre de acción.
(…) hombre íntegro a carta cabal, hombre de honradez suprema, de sinceridad absoluta, hombre de vida estoica y espartana, hombre a quien prácticamente en su conducta no se le puede encontrar una sola mancha.  Constituyó por sus virtudes lo que puede llamarse un verdadero modelo de revolucionario. 
Che no cayó defendiendo otro interés, defendiendo otra causa que la causa de los explotados y los oprimidos en este continente; Che no cayó defendiendo otra causa que la causa de los pobres y de los humildes de esta Tierra.  Y la forma ejemplar y el desinterés con que defendió esa causa no osan siquiera discutirlo sus más encarnizados enemigos. 
(…) ante la historia, los hombres que actúan como él, los hombres que lo hacen todo y lo dan todo por la causa de los humildes, cada día que pasa se agigantan, cada día que pasa se adentran más profundamente en el corazón de los pueblos. 
Che se ha convertido en un modelo de hombre no solo para nuestro pueblo, sino para cualquier pueblo de América Latina.  Che llevó a su más alta expresión el estoicismo revolucionario, el espíritu de sacrificio revolucionario, la combatividad del revolucionario, el espíritu de trabajo del revolucionario, y Che llevó las ideas del marxismo-leninismo a su expresión más fresca, más pura, más revolucionaria. 


 

















































































martes, 2 de mayo de 2017

Esta es mi Cuba
























Las arterias de acceso a la Plaza de la Revolución están colmadas desde las primeras horas de la madrugada. Cada minuto transcurrido se vuelve compacta la multitud. Reyna la alegría, las pancartas con las consignas revolucionarias en apoyo a la Revolución y al legado de Fidel. Por cada rincón de la marcha se siente, Fidel está presente. La cubanía se desborda. La bandera cubana es enarbolada por los brazos del pueblo. Una vez más pienso en cuanto nos quieren manipular y dirán que estamos obligados. No soportan la fortaleza de los cubanos a pesar de los problemas que en la vida cotidiana afrontamos al querer ser más prósperos en nuestro futuro. Hay quien se presta para empañar el momento. Breves minutos bastaron para neutralizar sus propósitos. Los acordes de la banda gigante se dejan escuchar por toda la Plaza de la Revolución. También caló la corneta china que con golpe de una buena conga cubana puso arroyar a mujeres y hombres; niños, jóvenes y viejos; civiles y militares; amigos de diferentes latitudes. En Cuba se festejó el Día del Trabajador.