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martes, 13 de marzo de 2012

PLUMA Y CAMARA EN RISTRE


Mañana es el Día de la Prensa Cubana. Por estos días las informaciones en los distintos medios por la efeméride abunda, pero lo que es imperdonable en primer orden es que los algunos profesionales de la palabra no conozcan que su organización profesional es la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y no la unión de periodistas y escritores de Cuba. Además que el máximo galardón del gremio es la Distinción Félix Elmuza y no la Orden Félix Elmuza, son pequeños detalles que años tras años se repiten y son imperdonables porque denotan descuido.
En uno de los noticieros televisivos de la noche, una vieja periodista, por la edad y por los años en la profesión; se refería a la fecha y entre otras cosas argumentaba que era de los periodistas y además de camarógrafos, fotógrafos, editores, diseñadores y otros que aseguran la labor periodística. Y me pregunto, ¿los camarógrafos, fotorreporteros, editores y diseñadores no son también periodistas?
Es una lástima, porque en más de una ocasión he visto un excelente trabajo realizado por un camarógrafo con creatividad y originalidad que resalta la noticia en toda su magnitud, junto al trabajo del editor que ha sido impecable, lo que pide a gritos una crónica hecha con el corazón, sin embargo recibimos una descripción de las imágenes en el mejor de los casos o simplemente la relatoría de lo reportado y para colmo en los créditos, reportó fulano de tal y un equipo del sistema informativo.
La manera de expresar la noticia tiene diferentes lenguajes y en ocasiones la fuerza de una imagen es insustituible por la palabra. En estos momentos de homenaje me vienen a la mente un sin número de colegas que han dejado una huella profesional y humana a su paso por el periodismo, en muchos casos al lado de los protagonistas del hecho noticioso convertido años después en históricos. A través de su olfato u ojo visor han dejado plasmado para las nuevas generaciones los momentos emblemáticos de nuestra historia en el duro bregar por la independencia. Orgulloso de estar en las filas del periodismo cubano y tener como compañeros de redacción a mujeres y hombres que llevan muy adentro su profesión y el compromiso con el pueblo y su Revolución.

viernes, 9 de marzo de 2012

BALSEROS EN LA MEMORIA


Por estos días se habla de una exposición fotográfica con unas 30 imágenes hechas por Willy Castellanos,  sobre el éxodo de los balseros que tuvo lugar en agosto de 1994 en Cuba.
El autor de 52 años, en aquel entonces estudiante de historia de arte y fotógrafo aficionado, ha dicho que “estas imágenes permanecen en el imaginario de la gente que las vivieron, pero han estado fuera del archivo de la historia porque el gobierno cubano ostenta el control de la historia y su divulgación a nivel de imagen”.
Discrepo de esta opinión porque un sin número de fotógrafos, al igual que Castellanos, congelaron en la película de sus cámaras analógicas el momento  y con entera libertad de expresión, un grupo de fotoperiodistas cubanos hicieron una exposición colectiva la cual fue inaugurada en el Centro Internacional de Prensa de Santiago de Compostela, con el auspicio de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad gallega en Galicia. La propia exposición, a su regreso de Europa, fue expuesta en la galería de la Unión de Periodistas de Cuba en la Casa de la Prensa en 23 e I en el Vedado. Pleno período especial, apagones eléctricos, escasez de alimentos, disminución al máximo del transporte urbano por la carencia de piezas de repuestos y combustible, así como el recrudecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos hacia nuestro país, aparejado a la política yanqui de incentivar el éxodo masivo conllevó a que Cuba no siguiera cuidando las costas norteamericanas y decidiera abrir las suyas para todo el que quisiera salir por esa vía. Nunca un emigrado en el mundo había tenido tanta atención por las grandes cadenas de la información y la publicidad. Y en el centro del fenómeno social, la familia cubana quien sufrió en carne propia otra de las acciones del imperio en el diferendo EEUU-Cuba.

jueves, 1 de marzo de 2012

SINFONIA DE POLEA Y PEDAL


Los trabajadores de la industria ligera están de pláceme. A muchos que cumplieron 20 o más años en el sector le impusieron una medalla en reconocimiento a su trayectoria. María del Carmen, Nenita, trabajó por muchos años en el taller textil de Nelia junto a más de una veintena de mujeres, pegada a la máquina de cocer confeccionando prendas de vestir. Por enfermedad dejó esta labor, pero no el oficio. Sus manos como fiel hacedora pusieron en activo el saber heredado de generación familiar. Las dobles agujas, como la simple más pequeña, entre sus dedos, a ritmo uniformado tejen estolas, abrigos, medias, tapetes y un sin número de prendas que son pura artesanía. En el barrio también estaba el otro taller de costura que capitaneaba Hortensia Barcarcel, una vieja luchadora que acogía antes de 1959 del pasado Siglo, en su casa,  algunas reuniones clandestinas del Partido Ortodoxo lideradas por Fidel. En la primera década de la Revolución triunfante cada vez que el Comandante en Jefe pasaba por el lugar, paraba los jepp, se bajaba, saludaba a Hortensia, quien también fue fundadora del Movimiento 26 de Julio en la región y entablaba un diálogo franco y ameno con el pueblo. Pasaron los años y esta incansable luchadora se trasladó a la capital donde continuó su duro bregar en los talleres textiles. Marlene también laboró casi una treintena de años en una de las fábricas del sector ubicada en “San Ambrosio”, en la barriada de Jesús María. Intensas jornadas, confecciones de ropa masculina, incluso para la exportación, maratones productivos de 24 horas por interés económico del país, niños atendidos en el propio centro para garantizar el aporte de las madres trabajadoras. Apoyo a la remodelación del estadio Latinoamericano, así como en la construcción de las obras de la Villa Panamericana. Cuando redacto estas líneas puedo sentir el sonido de los motores eléctricos de las baterías de máquinas de cocer y no dejo de pensar en aquella máquina Singer que ocupaba un lugar privilegiado en el cuarto de mi abuela materna que a pura sinfonía de polea y pedal iba fundiendo en un todo,  tela e hilo.

viernes, 24 de febrero de 2012

TERAPIA DE GRUPO


Una vez más fuimos convocados. ­ Reencuentro. Apretones de manos, besos, sonrisas por ver a colegas y amigos de diferentes medios nacionales todos agrupados en el ramal de la Prensa Escrita. Una gran mayoría de estas mujeres y hombres que han asumido el periodismo como profesión se encuentran a diario, pero no personalmente, sino en la gran red de redes, Internet, hablando a lo cubano y defendiendo al cubano que tiene como convicción el País, la Patria y la Nación.
Se recordó a Julio García Luís y a Nancy Robinson Calvet, dos pilares del gremio. Allí estuvieron ambos en el sentir de los debates. Al escuchar a los colegas que hablaron, pienso en la valides de  las palabras expresadas por Julito,  periodista y profesor, en el VI Encuentro Nacional de la Crónica Miguel Ángel de la Torre, Cienfuegos, noviembre 2011:
El discurso político y el discurso de los periodistas deben entroncar. No hay que contraponerlos. Uno continúa al otro. El discurso de los periodistas -que puede ser el de la UPEC, o el de sus círculos especializados, o el de los colectivos y periodistas individuales- es el que puede dar vitalidad y sentido real al discurso político en esta esfera, que sería, de otro modo, un marco vacío.
Ahora, lo singular de nuestra profesión es que el discurso de los periodistas está subordinado en gran medida al discurso periodístico. Es él el que puede legitimarlo. Cuando digamos en el primero cómo queremos hacer las cosas, y por qué es mejor para la sociedad hacerlas así y no de otra forma, debiera ser porque en las páginas del periódico, de la revista, en la emisora de radio, en la televisión o en la edición digital estamos logrando hacer lo que postulamos. De otra forma sería un discurso plañidero, o vano, una retórica de los deseos.
El discurso periodístico sustenta el discurso profesional con ejemplos, con la fuerza contundente de la práctica, con el respaldo moral que esto representa.
Pero el discurso periodístico tiene también sus límites. Él no puede explicar y defender la ideología profesional, en la que también articula y se expresa la ideología política. Eso sólo puede hacerlo el discurso de los periodistas como gremio, como campo. Tienen que existir los dos, en su mutua interacción, en su mutua complementariedad. No podemos renunciar al discurso de la defensa y argumentación de la profesión, como tampoco a la sustentación teórica de un modelo cubano y socialista de prensa, coherente con nuestra historia, con nuestra cultura, y capaz de desafiar también en lo profesional al modelo liberal de mercado.”
Algunos apuntes en mi libreta de nota son:
  •  Acabar de descolgarnos de la autocomplacencia.
  • Pobre respuestas a talleres y seminarios imprescindibles para conocimiento y el saber.
  • Mentalidad como barrera psicológica.
  • Modesto auto examen sobre como miramos la sociedad y como interactuamos con ella.
  • Inhibición en un tema por el síndrome del “por si acaso”.
  • Secretividad aberrante de algunos funcionarios.
  • Suprimir los vacíos informativos.
  • Sana discrepancia, diálogo y consenso con un gran despliegue de inteligencia.
  • Se pasan la vida fustigando al periodista cubano y se ha sido muy injusto.
  • Nos caracterizamos por la lealtad y entereza.
  • Tenemos que levantar la autoestima porque estamos dulcemente emplazados.
  • Somos la prensa revolucionaria pero no la oficialista.
  • Acabar con el igualitarismo en el sector.
  • Democratizar las redacciones participando en una política informativa con todos y para bien informativo de todos. 
  • El periodismo tiene riesgo y hay que asumirlos.
  • Hay que soltar las amarras para hacer atractiva a la prensa.
  • No tenemos que cuidar a un ministro o a un empresario, sino defender a Fidel, Raúl y la Revolución.
  • Soy un hombre libre porque soy revolucionario y puedo decir lo que pienso.
  • El periodismo no tiene que ser de contingencia.
  • Quien dijo que la objetividad no es lealtad.
  •  La UPEC debe ser más activa al proyectar una propuesta de Ley de Prensa, salario, etc.
  • Somos excesivamente disciplinados.
  • Especial reconocimiento a los colegas que desde la trinchera de los blogueros cubanos defienden la Revolución y dan a conocer la realidad cubana.
  • Hay que trascender el modelo de dependencia institucional de la prensa cubana. 
  •  Hay que escribir la realidad desde la óptica del periodista y otras fuentes, no necesariamente de ministros y estructuras institucionales porque eso nos ata mucho.
  • Trascendamos la dependencia institucional y seremos más ágil y objetivos.
  • Cambiamos de concepto y cambia el periodismo en Cuba.
  • Las instituciones usan los medios como cajas de resonancias.
  • La información de las instituciones nos sepultan y las historias cotidianas no encuentran sus espacios.
  • El cambio de concepto tiene que ir de cara a la sociedad porque tenemos una gran deuda, no reflejamos al pueblo en toda su magnitud.
Ya he escuchado tanto, en la comisión del Trabajo Político Ideológico de la primera Conferencia Nacional del Partido, así como en este encuentro y en una u otra redacciones, a algunos colegas plantear la necesidad de una Ley de Prensa. Cada vez que tocan el tema pienso que esta no será elaborada por periodistas, aunque se tenga en cuenta el parecer del gremio. Además será analizada y aprobada en la Asamblea Nacional del Poder Popular donde solo ocupan escaño unos cinco colegas si no me falla la mente. Cuando Tubal Páez, presidente de la UPEC refiriéndose al tema en esta reunión dijo que mejor sería una Ley de Comunicación que es mucho más abarcadora, coincidí con su reflexión. Esta fue una convocatoria más, pero al finalizar me fui satisfecho por lo fructífera que fue.

miércoles, 15 de febrero de 2012

EN LA SALA DE MI CASA


Cuba vibró una vez más con sus cinco hijos. No importó la distancia, ni las rejas, ni las extremas medidas de seguridad en las cárceles norteamericanas donde los tienen injustamente. Estuvieron indistintamente en millones de hogares cubanos. Sus voces declamando lo mejor de sus sentimientos hacia sus compañeras nos hacían partícipe de lo más íntimo de sus ansias de amor y felicidad. Por más de una mejilla “una gota de rocío” surcó el espacio. También estuvieron  sus heroínas, esas que no flaquean en su empeño por tenerlos junto a la familia. Era como si en cada sala creciera la familia, esa de carne y hueso que siempre está, para lo que sea y cuando sea. Las voces se escuchaban públicamente por primera vez y era como si compartiéramos desde siempre. Una vez más me convenzo que son HEROES con mayúsculas, cargados de convicciones y seguros en la victoria.

domingo, 5 de febrero de 2012

CINCO ROSTROS EN LA MUCHEDUMBRE


La calle Obispo, arteria principal de la Habana Vieja, con el ir y venir constante de nacionales y extranjeros, es como río desbordado una tarde de sábado. Los comercios colmados de clientes o simples curiosos que miran y miran como si nunca encontraran lo que le satisface. Los bares donde algunos se refrescan con una fría cerveza al compás del son cubano, la heladería ofertando las ricas paletas revestidas de chocolate o el cocolacé, todo en moneda nacional y la feria de artesanos con sus típicas ofertas. Por encima de la multitud sobresale una pancarta de tela en inglés y español que es girada de un lado a otro por un hombre sencillo, de pueblo, que sin apenas mover sus labios para expresar palabra alguna dice mucho a los transeúntes con su actuar. Al frente dos banderas cubanas y entre ellas, cinco rostros. A la espalda pequeñas citas de personalidades mundiales dirigidas a Obama, el presidente de los EEUU, pidiéndole la liberación de los Cinco cubanos injustamente presos en cárceles norteamericanas. Es el vivo ejemplo del reclamo del pueblo cubano: JUSTICIA. 

miércoles, 1 de febrero de 2012

NOS VAMOS A DEFENDER


Esta es mi Patria, donde vivo, donde me he formado, me he hecho un ser humano y he obtenido un privilegio gracias a la Revolución: me gustó estudiar música y ser cantante. En otro tiempo aquí esto hubiera sido imposible. A la cúspide se llegaba muchas veces por vías no muy claras desde el punto de vista moral. En cambio, con el triunfo de la dignidad humana, el arte también se humanizó en mi país. Aquí mi trabajo ha servido para elevar la cultura del pueblo y hacer de esta un fenómeno masivo. Esto solo se puede dar en una Revolución. Vivo en una época privilegiada, la de la Revolución. Es lo más importante que le puede pasar a un ser humano.

Para el pueblo cubano, una guerra sería algo tremendo, porque estamos dispuestos a todo. Nos va a agredir una potencia imperialista. Va a ser una guerra a muerte, porque nos vamos a defender. El imperialismo siempre ha buscado justificaciones para agredirnos. Desde que tengo uso de razón sé lo que significa defender la verdad de la Revolución.
(Texto tomado del sitio saragonzalez.net)