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martes, 13 de marzo de 2018

Periodista y a mucha honra.




















Sin dudas es una profesión de riesgos, pero cuando el “bichito” del periodismo penetra hasta lo más profundo, no dejas margen para siempre estar informados, ser consecuente con la ética periodística y disfrutar intensamente el estar en el borde delantero de la noticia, tanto en un escenario de guerra o acompañando el ejército de batas blancas en difíciles misiones, incluso poniendo en riesgo la vida.
Tener la satisfacción del trabajo publicado tanto en los medios impresos como radiales o televisivos, nos compromete mucho más a ejercer nuestro trabajo con dignidad, aunque en ocasiones haya quienes se molesten por alguna pregunta o cámara en mano.
Es difícil ser periodista. El lector te enjuicia y los de arriba también, pero cuando se cumple con dedicación y apego a la verdad el oficio de informar al pueblo, no hay equivocación, el pueblo te reconoce y admira.
Los periodistas cubanos, nacidos de ese propio pueblo, con sencillez y humildad seguiremos el camino escogido al lado de la Revolución y la verdad.


lunes, 14 de marzo de 2016

Razón de vida

Palabras de la periodista Susana Lee, a nombre de quienes recibieron el Premio Nacional de Periodismo José Martí 2016 por la obra de toda la vida, concedido también a Pedro José Méndez y Luis Orlando Pantoja.
Compañeros Miguel Díaz-Canel, Rolando Alfonso, Antonio Moltó, Armando Hart, Danylo Sirio, Gerardo Hernández Nordelo, Tubal Páez,
demás integrantes de la Presidencia de la UPEC y miembros del Jurado
Compañeras y compañeros invitados
Compañeras y compañeros laureados en este y en años precedentes
Queridas y queridos colegas
El pensamiento, la obra y la vida de José Martí, pródigos en este conmovedor recinto memorial, nos convocan especialmente a un grupo de periodistas para participar en la entrega del Premio Nacional de Periodismo que ostenta su nombre, y los Premios Nacionales Anuales Juan Gualberto Gómez, una de las actividades principales de la Jornada por el Día de la Prensa Cubana, como homenaje a la fundación del periódico Patria el 14 de marzo de 1892.
“Tiene la prensa periódica altísimas misiones, es la una explicar en la paz, y en la lucha fortalecer y aconsejar… La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante, es proposición, estudio, examen y consejo”, escribió el Héroe que ejerciera el periodismo desde los 16 años, en aquel primer periódico El Diablo Cojuelo, hasta en las más de 20 publicaciones hispanoamericanas donde quedó impreso su verbo ardiente y comprometido y el encanto del lenguaje de sus imágenes de cuantos temas cualesquiera podría imaginar. Para él, el periódico fue espada y su empuñadura la razón, y solo debían esgrimirla los buenos…
Una parte de esos buenos ejecutores de las misiones martianas asignadas a la prensa periódica estamos aquí, reunidos en memorable coincidencia, porque la Jornada este año la dedicamos al cumpleaños 90 de nuestro Comandante en Jefe, el mejor alumno de Martí en todos los campos, incluido el periodístico, y el más calificado educador de las varias generaciones de periodistas que hemos tenido el maravilloso privilegio de ser sus contemporáneos desde hace más de medio siglo y, por ende, comprometidos encargados de dejar impresos y grabados en cintas de radio, televisión y cine la obra de la Revolución. De ahí su reiterada valoración de nuestra labor que tanto nos enorgullece: considerarnos siempre fieles soldados de la Patria: “Nuestros órganos de prensa están en manos de revolucionarios. Nuestra prensa es revolucionaria, nuestros periodistas, en la radio, en la televisión, son revolucionarios… Sabemos que hay inconvenientes, pero queremos una crítica responsable… Hay que ser sumamente responsable en el manejo de los temas y no ofrecer al enemigo información sensible que pueda ser útil a sus planes de destruir la Revolución. De ahí lo difícil de la tarea de un revolucionario”.
Compañeras y compañeros:
Además del alto honor de conferirme este galardón, la dirección de la UPEC me ha asignado la tarea de hablar en nombre de Pedro Méndez, caricaturista de Melaíto, de Villa Clara, y de Luis Orlando Pantoja, periodista de la emisora CMHW, también de Villa Clara, con quienes comparto este año el Premio Nacional José Martí, por la obra de la vida; y de Katia Siberia, del periódico avileño Invasor; Angélica Paredes, de Radio Rebelde; Milenys Torres, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana; Rosa Miriam Elizalde, de Cubadebate, y Ricardo López Hevia, de Granma, merecedores, algunos en más de una ocasión, del Premio Nacional Anual de Periodismo Juan Gualberto Gómez, cuya obra resultó la más relevante del país en el año 2015.
Creo que acierto al decir que todos los que esta tarde hemos sido laureados, somos adictos al trabajo; que aquella idea de Fidel expresada en la década de los 80 de que la jornada laboral es sagrada, para nosotros constituye una razón de vida; que de una u otra forma, en nuestros medios, hemos intentado con corazón y convicción defender la obra con la que unos empezamos muy jóvenes y otros ni habían nacido.
Recibir estos Premios sé que rebasa con creces nuestras aspiraciones y nuestros sueños, porque no escribimos, captamos una fotografía, grabamos una entrevista o editamos un video en busca de un reconocimiento; tratamos, eso sí, de reflejar el quehacer cotidiano de nuestro pueblo, de expresar sus inquietudes, de hacer y ser cada día una prensa mejor que es la que espera y a la que aspira cada lector, oyente y televidente.
De ahí que, como suele afirmarse aunque parezca una frase hecha, para los ocho compañeras y compañeros que estamos frente a ustedes, estas distinciones son compromisos para continuar enfrentando los grandes desafíos que tenemos por delante, para ser fieles soldados de Martí y de Fidel, de Raúl y de la generación a la que corresponderá llevar adelante los acuerdos del VII Congreso de nuestro Partido y coronar la Revolución con el mayor de los éxitos.
Los recibimos como los ojos y oídos del pueblo, como los voceros de su resistencia y sacrificios, de sus logros y sus victorias, de sus errores e insuficiencias, de ese reportaje infinito desde el periodismo revolucionario, como hace poco expresó un joven colega, que nos tocó escribir y continuaremos escribiendo, para las generaciones del mañana en estos años gloriosos que tuvimos el orgullo de compartir con Fidel.

domingo, 25 de enero de 2015

Después de la contienda














Transcurrieron más de cincuenta años para que Cuba y EEUU se sentaran frente a frente a negociar, en igualdad de condiciones, el restablecimiento de las relaciones entre ambos países.
Solo es el comienzo. Sigue como ley el bloqueo a nuestro país y la política pies secos, pies mojados y la secretaria asistente de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, el viernes pasado, enfatizó que su país está cambiando la táctica o la forma de implementar su política pero no ha abandonado sus fines.
Josefina Vidal Ferreiro, Directora General para EEUU del MINREX, quien presidió la parte cubana, en cada contacto con los periodistas acreditados para la ocasión, dio muestra de profesionalidad, preparación y sobre todo argumentación en cada uno de los temas abordados.
Para la cobertura de las rondas migratorias, así como de las conversaciones para el restablecimiento de relaciones, se acreditaron cerca de 200 periodistas; de 53 medios de 18 países un total de 117 periodistas extranjeros y 75 periodistas de la prensa nacional de 29 medios; todos de agencias, prensa escrita, radio, televisión y medios digitales.
Haciendo un análisis después de la contienda pienso que en ocasiones los intereses de organizadores y prensa no coinciden en cuanto a organización se refiere. El tema es noticia para el mundo y la inmediatez, así como la búsqueda de la mejor imagen es imprescindible para cualquier gráfico presente en el lugar.
No importa que amanezcas en el punto de revisión técnica, si después salen todos juntos para el área de cobertura, los que amanecieron y los que llegaron justo con la hora límite. Para evitar aglomeraciones sería justo revisar por grupos de llegada y pasarlos indistintamente hacia el lugar. Evitan las moloteras y las consecuencias de estas.
Para quienes nos visitan en funciones periodísticas en coberturas de esta índole sí funciona el “palo periodístico”, por ello le pagan y a toda costa buscarán cumplir con su acometido.
Recuerdo hace unos años, en Italia, cuando Fidel fue recibido en el Palacio de Gobierno, que en un gran salón, a ambos lados se ubicaron tarimas de varios escalones y en el centro se encontraron los dos protagonistas de la noticia, se saludaron, miraron hacia la derecha y después a la izquierda. Todos los gráficos tuvieron la imagen y como si fuera poco, cuando comenzaron las conversaciones oficiales, primero entraron los fotoreporteros en grupos de a diez y después de la misma forma los camarógrafos. No hubo molotera, empujones o la ley del más fuerte.
Cada acción, si la analizamos y sacamos conclusiones, nos permite obtener mejor resultado en momentos venideros.


miércoles, 21 de enero de 2015

El valor de una escalera.













Confieso que desde 2006 no usaba la escalera de dos pasos. La última vez que jugó su papel como medio auxiliar de coberturas periodísticas importantes fue con el último viaje que hizo Fidel al exterior, a Córdoba, Argentina. 
Anoche la limpié y hoy volvió asumir su papel en la cobertura de la 28 Rondas de Conversaciones Migratorias entre Cuba-EEUU celebradas en el Palacio de Convenciones en La Habana.
Para este hecho noticioso hay acreditados cerca de 200 periodistas que representan a más de cuarenta medios importantes del mundo.
Coberturas masivas recuerdo la Cumbre de los Países No Alineados, la visita de Mijaíl Gorbachov , la visita de Juan Pablo II y como es de interés, las reuniones entre cubanos y norteamericanos para comenzar las acciones del restablecimiento de las relaciones, después de más de 50 años.
Las fotos por si solas dirán si valió la pena cargar con la fiel escalera.



jueves, 13 de marzo de 2014

TENEMOS TANTO DE PERIODISTAS




























Cuando redacto estas líneas se agolpan en mi mente mis tiempos de corresponsal donde publicar un lead de un párrafo acompañando una foto de mi autoría o escuchar mi voz reportando un acontecimiento por algún informativo de la radio era el mayor estímulo a la esperanza de integrar profesionalmente este ejército de mujeres y hombres que con la fuerza de la palabra y las imágenes son hacedores fieles de esta profesión que requiere mucho corazón. Las primeras lecciones de Cardet, los consejos de Tellería,  las clases de fotografía de Pepe Agrás quien como mago del celuloide sacaba, del baúl que lo acompañaba, una foto y de ella tenía argumentos para hablar y a la vez enseñar fotografía. Los colegas de la prensa militar que después del paso del período especial se disgregaron por todos los medios nacionales y han hecho carrera que hasta doctores en ciencias de la información tenemos. Es inevitable dejar de pensar en aquellos que en algún momento del ejercicio profesional han compartido trincheras en un teatro de operaciones, en el reporte de algún desastre natural a escala mundial o en la cotidianidad de nuestro periodismo con sus defectos y virtudes. Cuando decidimos asumir la responsabilidad social de periodista, nunca pudimos aquilatar en toda su magnitud que es una profesión que siempre está en el centro del “sandwch”, por un lado la sociedad y por el otro los dirigentes, ambos pensando que la culpa de todo la tiene la prensa y por lógica los periodistas. No cabe dudas que sea una profesión de riesgo, pero conozco bastantes mujeres y hombres que con orgullo y dignidad se exponen a ello diariamente y feliz me siento al poder constatar que nuestras redacciones se han rejuvenecido para bien, con nuevos bríos y con deseo de hacer un mejor periodismo. Solo en la era digital extraño con mucho cariño las tertulias de las redacciones y los laboratorios de fotografía. Sigo practicando el periodismo de mochila, aunque en ocasiones hay que incorporarle la tienda de campaña y es por eso que con estas líneas y mis fotos quiero homenajear a mis colegas.

jueves, 14 de marzo de 2013

MUJERES DE ZOOM PROFUNDO
























Al ver las imágenes dos nombres acuden a mi mente: Mercedes Ramírez y Felicia Hondal, pioneras de mujeres fotorreporteras en el periodismo cubano, la primera en la revista Mujeres y la segunda en el periódico Granma. En la muestra hay autoras de experiencia como Nohema Díaz Muñoz del periódico Invasor de Ciego de Ávila y Martha Vecino quien tuvo su base en los Estudios Fílmicos de las FAR y muchos años después en la revista Bohemia. Otros nombres, incluso de la generación de la Y, rubrican las imágenes expuestas en la galería de la Unión de Periodista de Cuba, UPEC. La realidad de la sociedad vista a través del zoom de las cámaras de mujeres fotorreporteras, quienes nos muestran que ellas también tienen ojo agudo, al interpretar la realidad de la sociedad que les ha tocado testimoniar. Hoy desperté con una pesadilla por una gran bronca “al no permitirme hacer fotos, por no estar autorizado”, cualquier semejanza con la realidad huelgan las palabras. Es el Día de la Prensa Cubana y quiero terminar estas líneas también con dos nombres: Yaimí Ravelo Rojas y Anabel Díaz Mena, quienes primero se vincularon al trabajo periodístico como formatistas en el departamento de fotocomposición del periódico Granma y después, sin cejar en sus estudios universitarios emprendieron el camino fascinante de la fotografía de prensa. La primera arraigada a las fotos del campesino y su tierra; y la más bisoña, con momentos cumbres de conciertos de música, donde también la mujer es el sentido de la imagen. Con estas líneas llegue mi mayor respeto a todas y todos quienes hemos escogido al periodismo como sentido de nuestras vidas.

domingo, 1 de abril de 2012

TESTIMONIANTES


Los periodistas y en especial los gráficos, se convierten en testimoniantes del hecho noticioso y con el avance de las tecnologías, múltiples son los esfuerzos por informar al mundo en tiempo real. La cobertura periodística de la visita a Cuba del Papa Benedicto XVI fue una muestra de ello.
Aunque en esta ocasión la cifra de acreditados no alcanzó la de 1998, cuando Juan Pablo II realizó la primera visita de un Papa a Cuba, si fue un tema noticioso de interés de los grandes poderes de la información.
Las agencias desplegaron sus medios físicos y tecnológicos, jugando un papel importante la labor del editor en el equipo de fotoperiodistas, coordinando el trabajo y encargándose de la transmisión de las imágenes.
Este es un aspecto del cual debemos sacar experiencias, ya que los fotoperiodistas nacionales, en la mayoría de las ocasiones estaban solos en varios puntos de coberturas y algunos por el afán de transmitir no esperaban que concluyera o se desarrollara la noticia y de inmediato comenzaban la dura tarea de tratar de ver una foto en la pantalla de la laptop a pleno sol, sin contar con los accesorios necesarios para lograr la mínima nitidez. Y menos pensar en poder realizar cualquier acción de pothoshop o incluirle los metadatos.
¿Hacemos las fotos o transmitimos las primeras?, me pregunto porque cuando somos un elemento individual, perdemos las posibilidades de inmortalizar el resto de las imágenes que se van sucediendo de inmediato, lo que no sucede cuando trabajamos en equipo y contamos con más de un fotoperiodista en el escenario noticioso y mientras uno transmite, el resto sigue apretando el obturador.
El fotoperiodista en este tipo de coberturas, se convierte en un “mulo de carga”: las cámaras, los teleobjetivos de largo alcance, por lo regular una mochila para transportar la laptop y otros accesorios necesarios para transmitir el trabajo lo más rápido posible, así como una pequeña escalera de uno o dos pasos para evitar obstáculos a la hora de trabajar.
En la ocasión que nos ocupa, varios fueron los colegas que se estrenaron en este tipo de coberturas donde hay que estar preparados física y mentalmente para enfrentarlas, algunos recibiendo en vivo las experiencias de los más experimentados. 

martes, 13 de marzo de 2012

PLUMA Y CAMARA EN RISTRE


Mañana es el Día de la Prensa Cubana. Por estos días las informaciones en los distintos medios por la efeméride abunda, pero lo que es imperdonable en primer orden es que los algunos profesionales de la palabra no conozcan que su organización profesional es la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y no la unión de periodistas y escritores de Cuba. Además que el máximo galardón del gremio es la Distinción Félix Elmuza y no la Orden Félix Elmuza, son pequeños detalles que años tras años se repiten y son imperdonables porque denotan descuido.
En uno de los noticieros televisivos de la noche, una vieja periodista, por la edad y por los años en la profesión; se refería a la fecha y entre otras cosas argumentaba que era de los periodistas y además de camarógrafos, fotógrafos, editores, diseñadores y otros que aseguran la labor periodística. Y me pregunto, ¿los camarógrafos, fotorreporteros, editores y diseñadores no son también periodistas?
Es una lástima, porque en más de una ocasión he visto un excelente trabajo realizado por un camarógrafo con creatividad y originalidad que resalta la noticia en toda su magnitud, junto al trabajo del editor que ha sido impecable, lo que pide a gritos una crónica hecha con el corazón, sin embargo recibimos una descripción de las imágenes en el mejor de los casos o simplemente la relatoría de lo reportado y para colmo en los créditos, reportó fulano de tal y un equipo del sistema informativo.
La manera de expresar la noticia tiene diferentes lenguajes y en ocasiones la fuerza de una imagen es insustituible por la palabra. En estos momentos de homenaje me vienen a la mente un sin número de colegas que han dejado una huella profesional y humana a su paso por el periodismo, en muchos casos al lado de los protagonistas del hecho noticioso convertido años después en históricos. A través de su olfato u ojo visor han dejado plasmado para las nuevas generaciones los momentos emblemáticos de nuestra historia en el duro bregar por la independencia. Orgulloso de estar en las filas del periodismo cubano y tener como compañeros de redacción a mujeres y hombres que llevan muy adentro su profesión y el compromiso con el pueblo y su Revolución.

viernes, 24 de febrero de 2012

TERAPIA DE GRUPO


Una vez más fuimos convocados. ­ Reencuentro. Apretones de manos, besos, sonrisas por ver a colegas y amigos de diferentes medios nacionales todos agrupados en el ramal de la Prensa Escrita. Una gran mayoría de estas mujeres y hombres que han asumido el periodismo como profesión se encuentran a diario, pero no personalmente, sino en la gran red de redes, Internet, hablando a lo cubano y defendiendo al cubano que tiene como convicción el País, la Patria y la Nación.
Se recordó a Julio García Luís y a Nancy Robinson Calvet, dos pilares del gremio. Allí estuvieron ambos en el sentir de los debates. Al escuchar a los colegas que hablaron, pienso en la valides de  las palabras expresadas por Julito,  periodista y profesor, en el VI Encuentro Nacional de la Crónica Miguel Ángel de la Torre, Cienfuegos, noviembre 2011:
El discurso político y el discurso de los periodistas deben entroncar. No hay que contraponerlos. Uno continúa al otro. El discurso de los periodistas -que puede ser el de la UPEC, o el de sus círculos especializados, o el de los colectivos y periodistas individuales- es el que puede dar vitalidad y sentido real al discurso político en esta esfera, que sería, de otro modo, un marco vacío.
Ahora, lo singular de nuestra profesión es que el discurso de los periodistas está subordinado en gran medida al discurso periodístico. Es él el que puede legitimarlo. Cuando digamos en el primero cómo queremos hacer las cosas, y por qué es mejor para la sociedad hacerlas así y no de otra forma, debiera ser porque en las páginas del periódico, de la revista, en la emisora de radio, en la televisión o en la edición digital estamos logrando hacer lo que postulamos. De otra forma sería un discurso plañidero, o vano, una retórica de los deseos.
El discurso periodístico sustenta el discurso profesional con ejemplos, con la fuerza contundente de la práctica, con el respaldo moral que esto representa.
Pero el discurso periodístico tiene también sus límites. Él no puede explicar y defender la ideología profesional, en la que también articula y se expresa la ideología política. Eso sólo puede hacerlo el discurso de los periodistas como gremio, como campo. Tienen que existir los dos, en su mutua interacción, en su mutua complementariedad. No podemos renunciar al discurso de la defensa y argumentación de la profesión, como tampoco a la sustentación teórica de un modelo cubano y socialista de prensa, coherente con nuestra historia, con nuestra cultura, y capaz de desafiar también en lo profesional al modelo liberal de mercado.”
Algunos apuntes en mi libreta de nota son:
  •  Acabar de descolgarnos de la autocomplacencia.
  • Pobre respuestas a talleres y seminarios imprescindibles para conocimiento y el saber.
  • Mentalidad como barrera psicológica.
  • Modesto auto examen sobre como miramos la sociedad y como interactuamos con ella.
  • Inhibición en un tema por el síndrome del “por si acaso”.
  • Secretividad aberrante de algunos funcionarios.
  • Suprimir los vacíos informativos.
  • Sana discrepancia, diálogo y consenso con un gran despliegue de inteligencia.
  • Se pasan la vida fustigando al periodista cubano y se ha sido muy injusto.
  • Nos caracterizamos por la lealtad y entereza.
  • Tenemos que levantar la autoestima porque estamos dulcemente emplazados.
  • Somos la prensa revolucionaria pero no la oficialista.
  • Acabar con el igualitarismo en el sector.
  • Democratizar las redacciones participando en una política informativa con todos y para bien informativo de todos. 
  • El periodismo tiene riesgo y hay que asumirlos.
  • Hay que soltar las amarras para hacer atractiva a la prensa.
  • No tenemos que cuidar a un ministro o a un empresario, sino defender a Fidel, Raúl y la Revolución.
  • Soy un hombre libre porque soy revolucionario y puedo decir lo que pienso.
  • El periodismo no tiene que ser de contingencia.
  • Quien dijo que la objetividad no es lealtad.
  •  La UPEC debe ser más activa al proyectar una propuesta de Ley de Prensa, salario, etc.
  • Somos excesivamente disciplinados.
  • Especial reconocimiento a los colegas que desde la trinchera de los blogueros cubanos defienden la Revolución y dan a conocer la realidad cubana.
  • Hay que trascender el modelo de dependencia institucional de la prensa cubana. 
  •  Hay que escribir la realidad desde la óptica del periodista y otras fuentes, no necesariamente de ministros y estructuras institucionales porque eso nos ata mucho.
  • Trascendamos la dependencia institucional y seremos más ágil y objetivos.
  • Cambiamos de concepto y cambia el periodismo en Cuba.
  • Las instituciones usan los medios como cajas de resonancias.
  • La información de las instituciones nos sepultan y las historias cotidianas no encuentran sus espacios.
  • El cambio de concepto tiene que ir de cara a la sociedad porque tenemos una gran deuda, no reflejamos al pueblo en toda su magnitud.
Ya he escuchado tanto, en la comisión del Trabajo Político Ideológico de la primera Conferencia Nacional del Partido, así como en este encuentro y en una u otra redacciones, a algunos colegas plantear la necesidad de una Ley de Prensa. Cada vez que tocan el tema pienso que esta no será elaborada por periodistas, aunque se tenga en cuenta el parecer del gremio. Además será analizada y aprobada en la Asamblea Nacional del Poder Popular donde solo ocupan escaño unos cinco colegas si no me falla la mente. Cuando Tubal Páez, presidente de la UPEC refiriéndose al tema en esta reunión dijo que mejor sería una Ley de Comunicación que es mucho más abarcadora, coincidí con su reflexión. Esta fue una convocatoria más, pero al finalizar me fui satisfecho por lo fructífera que fue.