Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta UPEC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta UPEC. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de marzo de 2018

Periodista y a mucha honra.




















Sin dudas es una profesión de riesgos, pero cuando el “bichito” del periodismo penetra hasta lo más profundo, no dejas margen para siempre estar informados, ser consecuente con la ética periodística y disfrutar intensamente el estar en el borde delantero de la noticia, tanto en un escenario de guerra o acompañando el ejército de batas blancas en difíciles misiones, incluso poniendo en riesgo la vida.
Tener la satisfacción del trabajo publicado tanto en los medios impresos como radiales o televisivos, nos compromete mucho más a ejercer nuestro trabajo con dignidad, aunque en ocasiones haya quienes se molesten por alguna pregunta o cámara en mano.
Es difícil ser periodista. El lector te enjuicia y los de arriba también, pero cuando se cumple con dedicación y apego a la verdad el oficio de informar al pueblo, no hay equivocación, el pueblo te reconoce y admira.
Los periodistas cubanos, nacidos de ese propio pueblo, con sencillez y humildad seguiremos el camino escogido al lado de la Revolución y la verdad.


lunes, 14 de julio de 2014

Casos y cosas de los fotógrafos

























La noche anterior conocí de la partida de Francisco Echevarria, fotorreportero del Sierra Maestra de Santiago de Cuba por Trombo embolismo pulmonar. Sensible pérdida para el gremio y para quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo.
La mañana estuvo muy ligada a la fotografía. Una exposición fotográfica cargada de carácter histórico por el aniversario de la fundación de Prensa Latina. En una de las imágenes Miguelito Viña en sus años mozos con mochila y cantimplora presto a cumplir una de las tareas de los primeros años de Revolución.
Muy cerca de la muestra, la ceremonia de premiación del concurso de periodismo 26 de Julio. Muchos rostros jóvenes y una buena representación de los colegas en provincia. Se premia la calidad en las diferentes manifestaciones y géneros.
En fotografía el premio en informativa cae en manos de Yaimí Ravelo Rojas, una interesante fotoreportera que por cerca de un año y un mes estuvo en Venezuela reportando el acontecer de ese país y la labor de los colaboradores cubanos.
René Massola, presidente del Círculo de Fotoreporteros de la UPEC se alzó con el premio de entrevista, mientras que su compañero de equipo, Agustín Borrego lo obtuvo en fotorreportaje. En colectivo los chicos del lente en el periódico Trabajadores recibieron el merecido premio Chenart Piña.
Esta premiación, además de sentir el regocijo por los galardonados, permitió una vez más que nuestras cámaras estuvieran frente a frente y cada una interpretara la realidad a su manera, aquí dejo muestra de la mía.


martes, 11 de febrero de 2014

PARTE DE UNA MIRADA EN CELAC



Tema difícil para una exposición fotográfica, pero se aceptó el reto. Once fotoreporteros y un caricaturista, de ellos dos jóvenes mujeres son los autores de las 33 fotografías y una caricatura que se exponen en la muestra que quedó inaugurada en la Casa de La Prensa de la UPEC como muestra del trabajo realizado por estos colegas en la II Cumbre de la CELAC, a pesar de que imperó la época del poll.
Sin dudas estas imágenes son una muestra del capital humano de nuestros profesionales los cuales estuvieron a la altura del acontecimiento que puso bien en alto el nombre de Cuba.
Los medios representados en la exposición son Cubadebate, Trabajadores, AIN, Bohemia, Juventud Rebelde y Granma. Hay algunos ausentes que con sus fotografías hubieran enriquecido mucho más las imágenes colgadas. Lo que si me consta, que a pesar de la premura para no desfasar la muestra, el presidente del círculo de fotoreporteros de la UPEC a través de vía correo electrónico convocó a todos los posibles autores que estuvieron en la cobertura de la II Cumbre de CELAC; así como circuló la invitación de la inauguración de la muestra por las redes sociales.
Sin dudas la impresión y montaje de una exposición fotográfica del círculo de fotoreporteros de la UPEC conlleva un aseguramiento logístico – digo curadoría, formato, impresión, montaje-- que casi siempre cae en manos del presidente de ese círculo y del grupo de trabajo de propaganda de la UPEC quienes sin escatimar esfuerzo y horario emprenden el proyecto poniéndole un poquito de “corazón” para que todo salga bien. A ellos mis respetos.
Junto a los presentes en la inauguración de la muestra se encontraban Antonio Moltó presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, Bárbara Doval miembro de la presidencia de la organización, así como viejos veteranos del periodismo cubano como Juan Marrero y el protagonista, cámara en mano, de la epopeya de Girón, Ochoa, que inmortalizó el momento del trascendental hecho histórico con varios documentales.
Sin dudas nos hubiera gustado contar con la presencia de otros colegas de la prensa independientemente del medio en que realicen sus funciones y que estuvieron en los trajines de ésta importante cobertura, y en particular con algunos autores que se le expusieron sus fotografías y aquellos colegas que forman el círculo de fotoreporteros de la UPEC.
Respondieron a la convocatoria los autores Ismael Francisco, Ladyrene Pérez, René Massola, Omara García, Roberto Morejón, Marcelino Vázquez, Gilberto Rabassa, Roberto Suárez, Jorge Luis González, Ricardo López Hévia, Juvenal Balán Neyra y el caricaturista Osval.






























jueves, 22 de agosto de 2013

Irma en presente.

Foto: Roberto Morejón Rodríguez


 Humildad, voluntad y entereza la caracterizaron. Su nombre convocó y la sala polivalente de la Casa de la Prensa en la capital resultó pequeña para las mujeres y hombres que acudieron, familiares, colegas, personal médico del Cardiovascular y vecinos entre otros.
 Se habló de la miliciana holguinera, de la periodista y más tarde dirigente de la Unión de Periodistas de Cuba, UPEC, de la fundadora de la Editorial Pablo de la Torriente Brau, de su pasión por colocar en el lugar que merecía el humor gráfico y las historietas.
 De la mujer incansable que ayudaba a cuanto joven se cruzara en el camino y de lo emprendedora por cumplir cuantas tareas le eran encomendadas o por su propia personalidad ella asumía.
 Las palabras de los presentes brotaron como agua de manantial de la misma tierra que la vio vestida con traje de alfabetizadora y más tarde de miliciana, el mismo uniforme que guardaba con celo para vestirlo en su último adiós, según sus propios deseos.
 Vivió para hacer el bien, para servir al prójimo. Fue tenaz en el combate contra el debilitado corazón que nunca renunció a ser grande, como grande ha sido la huella que ha dejado en los que la conocieron y el ejemplo que nos dio para seguir en cada acción del gremio de los periodistas cubanos y en esta gran obra que puso en nuestras manos Fidel. Irma Arma, la entrañable compañera, sigue presente entre los colegas y sin duda, hoy quedó demostrado.

jueves, 14 de marzo de 2013

MUJERES DE ZOOM PROFUNDO
























Al ver las imágenes dos nombres acuden a mi mente: Mercedes Ramírez y Felicia Hondal, pioneras de mujeres fotorreporteras en el periodismo cubano, la primera en la revista Mujeres y la segunda en el periódico Granma. En la muestra hay autoras de experiencia como Nohema Díaz Muñoz del periódico Invasor de Ciego de Ávila y Martha Vecino quien tuvo su base en los Estudios Fílmicos de las FAR y muchos años después en la revista Bohemia. Otros nombres, incluso de la generación de la Y, rubrican las imágenes expuestas en la galería de la Unión de Periodista de Cuba, UPEC. La realidad de la sociedad vista a través del zoom de las cámaras de mujeres fotorreporteras, quienes nos muestran que ellas también tienen ojo agudo, al interpretar la realidad de la sociedad que les ha tocado testimoniar. Hoy desperté con una pesadilla por una gran bronca “al no permitirme hacer fotos, por no estar autorizado”, cualquier semejanza con la realidad huelgan las palabras. Es el Día de la Prensa Cubana y quiero terminar estas líneas también con dos nombres: Yaimí Ravelo Rojas y Anabel Díaz Mena, quienes primero se vincularon al trabajo periodístico como formatistas en el departamento de fotocomposición del periódico Granma y después, sin cejar en sus estudios universitarios emprendieron el camino fascinante de la fotografía de prensa. La primera arraigada a las fotos del campesino y su tierra; y la más bisoña, con momentos cumbres de conciertos de música, donde también la mujer es el sentido de la imagen. Con estas líneas llegue mi mayor respeto a todas y todos quienes hemos escogido al periodismo como sentido de nuestras vidas.

martes, 22 de enero de 2013

LA MARINA DE SIEMPRE.


























Los contrincantes son fuertes. Plumas reconocidas con sus propios estilos y manera de hacer periodismo. El jurado no menos despreciable. La decisión Marina Menéndez. Hoy recibió el diploma que la acredita como la premio ramal por la obra de la vida, “Jorge Enrique Mendoza” en el año 2012 en prensa escrita. Es la Marina que desde muy joven ha estado vinculada a las redacciones del periódico de la juventud cubana. La vistosa mulata que vemos lo mismo encima de una moto babetta que en una bicicleta china por las calles de La Habana, su Habana. La que caminó por la zona desmilitarizada en El Caguán cuando aquellas conversaciones de paz en Colombia. La única persona que sin pensarlo, encendió un cigarro en el salón plenario de la Asamblea General de la ONU en New York. Una de las voces que domingo tras domingo, en pleno período especial, cuando se redujo al máximo las tiradas de los medios impresos, llevó Rebelde en Rebelde a la radio. La misma que se ha ganado un digno puesto en la Mesa Redonda de la televisión cubana por los acertados análisis de los temas internacionales. Es la joven que cortaba cable cuando el linotipo en la redacción de internacionales de Juventud Rebelde, ahora menos joven de edad, pero con eterna juventud de corazón quien se desempeña como subdirectora editorial. La mujer que tiene apego por los ejercicios y la que gran parte de nuestro gremio la quiere por sus cualidades profesionales y humanas. Elio, su padre, debe estar lleno de regocijo. Elio y Marina, dignifican la profesión.


viernes, 24 de febrero de 2012

TERAPIA DE GRUPO


Una vez más fuimos convocados. ­ Reencuentro. Apretones de manos, besos, sonrisas por ver a colegas y amigos de diferentes medios nacionales todos agrupados en el ramal de la Prensa Escrita. Una gran mayoría de estas mujeres y hombres que han asumido el periodismo como profesión se encuentran a diario, pero no personalmente, sino en la gran red de redes, Internet, hablando a lo cubano y defendiendo al cubano que tiene como convicción el País, la Patria y la Nación.
Se recordó a Julio García Luís y a Nancy Robinson Calvet, dos pilares del gremio. Allí estuvieron ambos en el sentir de los debates. Al escuchar a los colegas que hablaron, pienso en la valides de  las palabras expresadas por Julito,  periodista y profesor, en el VI Encuentro Nacional de la Crónica Miguel Ángel de la Torre, Cienfuegos, noviembre 2011:
El discurso político y el discurso de los periodistas deben entroncar. No hay que contraponerlos. Uno continúa al otro. El discurso de los periodistas -que puede ser el de la UPEC, o el de sus círculos especializados, o el de los colectivos y periodistas individuales- es el que puede dar vitalidad y sentido real al discurso político en esta esfera, que sería, de otro modo, un marco vacío.
Ahora, lo singular de nuestra profesión es que el discurso de los periodistas está subordinado en gran medida al discurso periodístico. Es él el que puede legitimarlo. Cuando digamos en el primero cómo queremos hacer las cosas, y por qué es mejor para la sociedad hacerlas así y no de otra forma, debiera ser porque en las páginas del periódico, de la revista, en la emisora de radio, en la televisión o en la edición digital estamos logrando hacer lo que postulamos. De otra forma sería un discurso plañidero, o vano, una retórica de los deseos.
El discurso periodístico sustenta el discurso profesional con ejemplos, con la fuerza contundente de la práctica, con el respaldo moral que esto representa.
Pero el discurso periodístico tiene también sus límites. Él no puede explicar y defender la ideología profesional, en la que también articula y se expresa la ideología política. Eso sólo puede hacerlo el discurso de los periodistas como gremio, como campo. Tienen que existir los dos, en su mutua interacción, en su mutua complementariedad. No podemos renunciar al discurso de la defensa y argumentación de la profesión, como tampoco a la sustentación teórica de un modelo cubano y socialista de prensa, coherente con nuestra historia, con nuestra cultura, y capaz de desafiar también en lo profesional al modelo liberal de mercado.”
Algunos apuntes en mi libreta de nota son:
  •  Acabar de descolgarnos de la autocomplacencia.
  • Pobre respuestas a talleres y seminarios imprescindibles para conocimiento y el saber.
  • Mentalidad como barrera psicológica.
  • Modesto auto examen sobre como miramos la sociedad y como interactuamos con ella.
  • Inhibición en un tema por el síndrome del “por si acaso”.
  • Secretividad aberrante de algunos funcionarios.
  • Suprimir los vacíos informativos.
  • Sana discrepancia, diálogo y consenso con un gran despliegue de inteligencia.
  • Se pasan la vida fustigando al periodista cubano y se ha sido muy injusto.
  • Nos caracterizamos por la lealtad y entereza.
  • Tenemos que levantar la autoestima porque estamos dulcemente emplazados.
  • Somos la prensa revolucionaria pero no la oficialista.
  • Acabar con el igualitarismo en el sector.
  • Democratizar las redacciones participando en una política informativa con todos y para bien informativo de todos. 
  • El periodismo tiene riesgo y hay que asumirlos.
  • Hay que soltar las amarras para hacer atractiva a la prensa.
  • No tenemos que cuidar a un ministro o a un empresario, sino defender a Fidel, Raúl y la Revolución.
  • Soy un hombre libre porque soy revolucionario y puedo decir lo que pienso.
  • El periodismo no tiene que ser de contingencia.
  • Quien dijo que la objetividad no es lealtad.
  •  La UPEC debe ser más activa al proyectar una propuesta de Ley de Prensa, salario, etc.
  • Somos excesivamente disciplinados.
  • Especial reconocimiento a los colegas que desde la trinchera de los blogueros cubanos defienden la Revolución y dan a conocer la realidad cubana.
  • Hay que trascender el modelo de dependencia institucional de la prensa cubana. 
  •  Hay que escribir la realidad desde la óptica del periodista y otras fuentes, no necesariamente de ministros y estructuras institucionales porque eso nos ata mucho.
  • Trascendamos la dependencia institucional y seremos más ágil y objetivos.
  • Cambiamos de concepto y cambia el periodismo en Cuba.
  • Las instituciones usan los medios como cajas de resonancias.
  • La información de las instituciones nos sepultan y las historias cotidianas no encuentran sus espacios.
  • El cambio de concepto tiene que ir de cara a la sociedad porque tenemos una gran deuda, no reflejamos al pueblo en toda su magnitud.
Ya he escuchado tanto, en la comisión del Trabajo Político Ideológico de la primera Conferencia Nacional del Partido, así como en este encuentro y en una u otra redacciones, a algunos colegas plantear la necesidad de una Ley de Prensa. Cada vez que tocan el tema pienso que esta no será elaborada por periodistas, aunque se tenga en cuenta el parecer del gremio. Además será analizada y aprobada en la Asamblea Nacional del Poder Popular donde solo ocupan escaño unos cinco colegas si no me falla la mente. Cuando Tubal Páez, presidente de la UPEC refiriéndose al tema en esta reunión dijo que mejor sería una Ley de Comunicación que es mucho más abarcadora, coincidí con su reflexión. Esta fue una convocatoria más, pero al finalizar me fui satisfecho por lo fructífera que fue.

viernes, 20 de enero de 2012

HOMBRE DE CORAZON


Hombres de Negro es el último título de José Antonio Fulgueiras, donde divierte al lector con sus anécdotas y entrevistas con esos hombres silenciosos que hacen justicia en los terrenos de pelota. Escucharlo hablar, tal y como escribe, es un divertimento para el receptor de sus mensajes, por la cubanía que profesa en su verbo, como con su pluma. Es el mismo sagüero que  no dudó en trocar sus herramientas, como reparador de líneas telefónicas, por la máquina de escribir y la magia de una redacción, decisión que aplaudimos quienes lo conocemos en los andares periodísticos. La crónica, su fuerte, lo seguirá cada minuto de su vida. No solo escribe de deportes. En sus inicios lo hizo de la famosa cadena puerto, transporte, economía interna. También escribió y compartió trinchera con los combatientes internacionalistas cubanos en la región de Luena, la ciudad de los morteros, cuando la guerra de Angola en el año 1985 del pasado Siglo. De aquella epopeya queda para la historia sus crónicas y el recuerdo de un parásito jodedor que se le alojó en el hígado y le intentó quebrantar su salud por varios años. Ya todo es historia para contar, como historia viva son sus escritos nacidos de muy adentro del corazón, desdoblando sus propias vivencias que lo marcan a su paso por la vida.