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lunes, 16 de marzo de 2015

Reflexiones sobre el fotoperiodismo contemporáneo




1. NI LA CÁMARA MÁS AVANZADA
“Aunque suene trillado, ni la cámara más avanzada o cara, ni la memoria con mayor capacidad hacen a un buen fotógrafo. Hacer foto —y quiero referirme sobre todo a la foto de prensa—, requiere un equipaje personal mucho más sofisticado que tiene que ver con el concepto, conocimiento y sentimiento que llevan a crear con luz”.
2. LA CANTIDAD NO ES CALIDAD
“Los fotógrafos cumplen con su orden de trabajo y dejan de lado la foto de vida cotidiana que es el pulso de la nación. Es necesario regresar la mirada y recordar la forma de trabajar de los hermanos Mayo, de Héctor García, Enrique Bordes Mangel, Rodrigo Moya, Armando Lenin Salgado y Nacho López, entre otros. Todos estos fotógrafos se caracterizaban por su rebeldía, su irreverencia y su frescura al hacer imágenes. Se movieron para distribuir sus fotos, tocaron puertas, insistieron, exigieron. No esperaban el halago o la lisonja, pensaban realmente –y con justa razón— que sus fotos eran una parte importante de la memoria de nuestro México”.
3. EL FOTOPERIODISMO QUE QUEREMOS
“Recientemente, la revista Cuartoscuro recibió el premio Nacional de Periodismo por el trabajo del corresponsal en Sinaloa, Rashide Frías. El jurado calificó su labor como claro ejemplo del fotoperiodismo contemporáneo donde si hay investigación, información y  opinión profesional desarrollada en su ensayo sobre la realidad que viven cientos de estudiantes de la Primaria Bicentenario de Culiacán. El lenguaje y la técnica fotográfica permitieron al autor mostrar de manera consistente las condiciones dramáticas en las que estudian miles de alumnos a lo largo de la República Mexicana. Este es el fotoperiodismo al que aspiramos en Cuartoscuro, donde la base es la lectura de los diarios nacionales e internacionales, así como el acercamiento a la literatura y las Bellas Artes son rutas para contar mejores historias a través de nuestro oficio”.
4. ESPACIO Y LECTURA DE LA FOTOGRAFÍA
“En nuestro país no es costumbre como en Francia o Inglaterra o los Estados Unidos enviar fotógrafos a las zonas de guerra. En América Latina, Brasil tiene sí esa disposición de mandar fotógrafos a los diversos conflictos, pero no México. El Sol de México fue pionero en la materia y todavía tiene dos páginas de espacios destinados al fotógrafo que quiera exponer su trabajo. En aquella época hacías muchas cosas caminando y en el trayecto tenías oportunidad de hacer fotografías. El apoyo a la fotografía no consiste en que te den mucho espacio en un periódico o revista. He hablado recientemente con algunos editores de periódicos que dicen que publican fotos grandotas porque así apoyan a la fotografía. Eso no es cierto, lo que hacen es publicar fotos grandes, pero apoyar a la fotografía es otra cosa. Tiene que ver con la lectura de la foto, agregarle ironía y crítica, como se comenzó a hacer en el Unomásuno”.
5. NO ES LO MISMO UN PERIODISTA QUE UN DUEÑO DE PERIÓDICO
“Conozco a muchos dueños de periódicos que se dicen periodistas pero no lo son. Una cosa es un periodista y otra cosa es comprar un periódico. Creo que una de las razones por las que en Guatemala se venden más periódicos que en México –ya no digamos Estados Unidos y Europa- es porque dependieron siempre de la publicidad oficial. No hubo necesidad de haber buenos medios y por eso tienen tan poca aceptación”.
6. EL FOTÓGRAFO Y LAS ÓRDENES
“En los medios, los fotógrafos en general peleamos poco. Lo único que queremos es que nos den buenas órdenes y la realidad es que no hay buenas o malas órdenes, sino malos o buenos fotógrafos.
7. NO OLVIDARSE DE LOS LECTORES
“En nuestro trabajo, lo más importante de todo es no olvidarnos de los lectores y mucho menos de los lectores de los periódicos digitales. Creo que ese es el principal problema en México: nos hemos olvidado del lector, que es uno de los sectores más influyentes de la sociedad mexicana. El hombre o mujer que lee un periódico es un hombre o una mujer que piensa. Quien lee periódicos es una persona que decide”.
8. EL COMPROMISO DE UN FOTORREPORTERO
“Un fotorreportero debe comprometerse con su trabajo, pero no hablo de un compromiso político, sino de que el fotógrafo conozca el tema que va a retratar y se comprometa con los lectores Tiene que saber del partido de futbol que le toca, del tema de cultura, etc. Porque entre más información tenemos los fotógrafos, manejamos mejor el instrumento que tenemos a la mano, es decir, la cámara. Nuestro compromiso no es con un partido político, sino con el periodismo, a convertirnos en testigos y contar la historia”.
9. LA GRAN DEUDA DE LOS MEDIOS
“Creo que la gran deuda que tenemos los medios periodísticos es que no hemos sido lo suficientemente comprometidos con los lectores. En la actualidad, muchos periodistas parecen dirigentes partidarios y no parecen directores de periódicos sino líderes de organizaciones y por tanto se dedican a regañar a los lectores. Y lo que precisamente nunca debemos hacer es precisamente eso: regañar o maltratar a nuestros lectores.
10. SER O NO SER ARTISTA
“Muchas veces se cree que hacer fotografía digital te convierte inmediatamente en un artista. Más allá de ser artista o no, más allá de determinar si la fotografía es arte o no, lo importante es ser bueno o malo en la fotografía.”
(Tomado de sin embargo.mx)

martes, 10 de enero de 2012

APUNTES DE LA FOTOGRAFIA DE PRENSA ACTUAL


La fotografía informativa no “muere”, sino que parece estar cercana al suicidio por falta de credibilidad. La fotografía ha vendido siempre “verdades” del mundo. La foto periodística, agobiada de soportar en su conciencia este lastre, decide escapar. La desaparición certifica, como mínimo, la desaparición del fotoperiodismo como lo hemos conocido hasta ahora. A la luz de la nueva naturaleza de la imagen informativa que nace al amparo de los nuevos  procesos de tratamiento y creación de las mismas, el historiador norteamericano Geoffrey  Batchen  dijo:
“La fotografía ha sido perseguida por el espectro de dicha muerte durante toda su larga vida, al igual que siempre ha sido habitada por la misma cosa, la digitalización,  que se supone que va a asestarle el golpe mortal. En suma: lo que está en juego en el actual debate sobre la imagen digital no es solo el posible futuro de la fotografía, sino también la naturaleza de su pasado”.
¿No será esta crisis del fotoperiodismo un trance generalizado para la estructura periodística e incluso en la representación de la realidad? Es evidente que la heterogeneidad y la multiplicación de las fuentes informativa que coexisten en el mercado de la noticia actualmente aumentan el número de potenciales tergiversaciones. Desinformar, es cubrir una mentira con el disfraz de la verdad. En democracia donde las empresas de manipulación son innumerables, la desinformación es la reina de las técnicas dirigidas a equivocar a la opinión pública. Y estas técnicas dirigidas a equivocar a la opinión experimentan hoy, gracias a la revolución digital, un progreso temible.
La introducción de la tecnología digital en la fotografía ha revolucionado el mundo periodístico. En la actualidad una foto de un acontecimiento recorre el mundo en tiempo real. Con las posibilidades de las nuevas técnicas es importante que el fotoperiodista esté consciente de su papel ético y social en aras de ser fiel a la realidad.

Eduardo Parra, fotógrafo y articulista especializado ha dicho que 
ya no se puede hablar de un  futuro en peligro: es el presente de la fotografía periodística el que está en  entredicho. O tal vez, hablando con propiedad, el presente de la fotografía periodística tal y como la conocemos. Redes sociales, Internet, telefonía móvil y fotografía digital se han asociado en un todo que, si bien ha permitido a la sociedad estar más informada que nunca, amenaza con cobrarse una víctima en su camino: el fotoperiodismo profesional.
Pedro Armestre (AFP): “El fotoperiodismo como lo conocemos ahora está en vías de extinción. Es cierto que hay más herramientas a nuestra disposición, pero en general tendremos que aprender a usarlas. Los medios de comunicación han cambiado su fórmula; ahora mandan los medios on-line con una demanda brutal de imágenes, y tenemos que acostumbrarnos a eso.
El periodismo ciudadano ha existido siempre, pero ahora se ha democratizado porque con la fotografía digital, las redes sociales y los móviles todo es más sencillo. Antes un ciudadano tenía que revelar, copiar, enviar… ahora solo tiene que hacer clic y enviar.
Hay grandes fotos hechas con un móvil, pero no se puede tener al periodismo ciudadano como base de la profesión. El fotoperiodista, con el simple hecho de hacer su trabajo, confirma que lo que fotografía es real, pero el fotoperiodista ciudadano te la puede colar si le da la gana.  El problema de fondo es cómo abusan los medios de esta gente, a la que, encima, la mayoría de veces no pagan.”
Roberto Mariscal, IPApress: “Los fotoperiodistas profesionales y el reporterismo puro están condenados a desaparecer si no se regula la profesión, el acceso a eventos… A un fotoperiodista profesional se le supone cierta ética para el uso de las fotos. En cambio, un mirón con cámara sabes que va hacer fotos, pero no sabes dónde van acabar éstas: si las va a usar con rigor informativo o solo busca el morbo. Hace falta una legislación que sea respetada por fotoperiodistas, por policía…por todos. No reniego de los blogueros ni de los periodistas ciudadanos, pero su actuación también debería regularse.”
Enrique Tapia. Bravo Press: "Veo el futuro y el presente del fotoperiodismo profesional muy negros. Hoy todo el mundo hace fotos, las agencias regalan fotos… hay que ver quién trabaja seriamente y exigir que quienes organizan eventos se pongan serios a la hora de acreditar. Zapatero, a tus zapatos: redactores a redactar y fotógrafos a fotografiar.

Pero,  en realidad,  no es culpa de los redactores a quienes muchas veces no les queda más remedio que aceptar, sino de los directivos que lo hacen para ahorrar costos. Una fotografía de prensa sin regulación no puede subsistir. Vivimos en la época de todo vale, donde no hay calidad y las empresas se benefician de las redes sociales en detrimento de los profesionales.”
Hay quienes vaticinan un futuro incierto para el fotoperiodismo, pero éste no es responsabilidad de los fotoperiodistas, sino de los medios que abusan bastante de las fotos hechas por quienes nunca han tenido la fotografía como profesión y por ese archiconocido autor que lleva por nombre Internet.
La primera fotografía informativa en Cuba, escribió el maestro del lente, historiador y articulista especializado Jorge Oller Oller,
fue la tarjeta fotográfica hecha por el profesor de fotografía Narciso Mestre, con una  pequeña reseña escrita al dorso. Es el primer indicio de la fotografía informativa en Cuba. Se vendía en su establecimiento y en los kioscos de la ciudad, porque aún no se había podido lograr un método para reproducir la imagen fotográfica en los diarios y revistas.
La imagen muestra un aspecto de la pomposa ceremonia celebrada el sábado 8 de agosto de 1863 para dar inicio a la demolición de la vieja muralla que rodeaba La Habana. Las obras de esta barrera de piedra se habían iniciado en 1671 para proteger la ciudad de los ataques piratas y de las potencias enemigas,  pero dos siglos después no solo resultaba inútil para la defensa sino que frenaba el crecimiento de la capital. 
El diario La Prensa el  martes 11 de agosto de 1863, publica una breve nota de la fotografía que constituye además, la primera crítica que se ha hecho en Cuba a una fotografía. Además del gran valor testimonial de esta imagen, hay una curiosidad histórica: es la primera vez que en Cuba un gobernante es retratado en un acto público.   
La fotografía permite al lector regresar a la forma más natural de información: la visual. 
El lector ya no es lector. No necesita leer nada. Ahora es espectador, lo que vivió el fotoperiodista lo está viendo con sus propios ojos. Él también está presente en el escenario noticioso.
La fotografía periodística, y en especial la foto informativa, es un medio visual que habla su propio lenguaje y ese lenguaje es universal. Lo que expresa una buena fotografía informativa no necesita que lo traduzcan, todo el mundo lo entiende. 
No es lo mismo accionar el obturador para congelar una imagen dada, que registrar una noticia persiguiendo un fin determinado, interpretándola con profundidad de acuerdo con su desarrollo social, político y cultural. 
El fotoperiodista cuando está en un escenario realizando su trabajo, tiene que ser muy cuidadoso en seleccionar el espacio de la realidad que está viviendo, la cual quedará congelada e interpretada por sí mismo y después compartida por miles de lectores. Cuando nuestro ojo organiza visualmente el momento a fotografiar, debemos pensar que son los ojos de quienes recibirán nuestro mensaje gráfico. A ellos hay que transmitirle vivencias, impresiones; pero para despertar emociones en los demás con esas fotos, debemos comenzar por emocionarnos nosotros mismos ante la realidad que estamos interpretando. 
La foto informativa puede transmitir un mensaje completo, con capacidad de expresión, de descripción y de información insuperables, a los cuales, a veces, la palabra no puede llegar.
La fotografía no debe ser solo bella, sino comunicar lo que se propone sin dejar lugar a dudas. Para lograr este objetivo hay que ser inquieto en el escenario noticioso, siempre en la búsqueda de nuevos ángulos, explotando los primeros planos, darle dinamismo, buscando un lenguaje sencillo y directo para establecer la correcta comunicación con el receptor de nuestro mensaje gráfico. 
La foto informativa debe poseer fuerza descriptiva, es decir, la facultad de llamar la atención por sí misma, por sus cualidades técnicas y artísticas, por el uso adecuado de la luz y las sombras en interés del mensaje a transmitir y para lograrlo, hay que concentrarse en el tema a fotografiar, liberándolo de cosas superfluas que lo rodean y buscar el mayor detalle posible que permita que la imagen se exprese por sí sola. 
En la mayoría de los medios, sobre todo los digitales, la fotografía se ignora, maltrata y denigra. Y lo peor es que nadie se queja, nadie se molesta, nadie escribe cartas al director para que alguien intervenga en el asunto. Es un tema menor que se deja pasar. Sólo los fotógrafos, dolientes al fin, nos quejamos. Sale un error ortográfico y llueven las llamadas y las críticas. Se publica una foto de baja calidad y defocada, y no pasa nada. Existen fotos de determinadas personalidades en los archivos hechas por fotoperiodistas con calidad y aún vírgenes, pero publican la localizada en Internet que es más rápido y menos complicado, aunque tenga menor calidad.  A diferencia de lo que sucede con la ortografía, la fotografía es ignorada y maltratada en la mayoría de los medios.
Otro aspecto que incide sobre el fotoperiodismo actual es, la incultura fotográfica, por llamarlo de alguna manera, de algunos de los que deciden cuál foto publicar, el espacio en los medios impresos, así como la carencia de editores gráficos en los mismos que defienda una personalidad gráfica, según el medio.
El error de la era digital ha sido repartir  herramientas entre todo el mundo sin enseñar cómo sacarles partido.

Lo primero que suele determinarse antes de apretar el obturador es el punto de vista, la posición de la cámara en relación con el sujeto en el momento de la exposición; la selección del objetivo a usar, así como el adecuado aprovechamiento de la luz en el escenario, nos referimos a la composición, que sin duda contribuye a un impacto más efectivo del mensaje gráfico. 
Hay que mirar, componer y pensar cómo y cuándo exponer. Antes, había que ver la imagen primero en la mente para luego verla en el negativo. Hoy eso no ocurre. Se dispara, y de que manera como si fueran ráfagas de fusil, se mira, se corrige y se dispara un poco más. No se evalúa el resultado ni se aprende para veces posteriores. Si hoy la primera toma me sale mal, es muy probable que mañana la primera toma también me salga mal. La calidad no está en quien tire más, ni mantenga más tiempo el dedo en el obturador.
.
Paradójicamente nunca se estuvo tan bien informado sobre la fotografía. Ahora en Internet, podemos ver toneladas de fotos de prensa o muy buenos fotoreportajes, en minutos. Podemos comunicarnos, intercambiar ideas, debatir con fotógrafos de cualquier parte del mundo. Podemos dejar nuestra opinión en un Blog y que sea leído por miles.

Cualquiera con una cámara se cree fotógrafo, pero un teclado no nos convierte en periodistas. No trabajamos con noticias, estas se publican por Notas Oficiales. En muchos casos está ausente el reporterismo y el trabajo en equipo. Se han perdido los reportajes donde el obrero es el protagonista, no se viaja a provincia con tanta frecuencia y en algunos casos nunca, porque los corresponsales de los medios tienen una cámara fotográfica y resuelven las imágenes. La vida cotidiana alejada de las grandes ciudades o cabeceras provinciales está también ausente y si hay cierto acontecimiento informativo, no importa que haya cobertura profesional, después se publica la misma imagen en todos los medios y por autores ajenos a la prensa. El poco espacio que tenemos, poco a poco lo vamos perdiendo más y para colmo, los sitios web en Internet, donde pudiera existir una dignificación de la fotografía de prensa casi siempre publican lo mismo que el impreso. A ello hay que agregarle que en distintos teatros, ya el fotoperiodista no tiene un asiento asignado, solo el periodista; en otros hay un sin número de fotógrafos que en ocasiones hasta molestan la calidad del espectáculo y a quienes lo disfrutan, pero la gran mayoría ninguno es de la prensa y hay hasta quien sin conocer tu profesión, aunque están para facilitarte el trabajo te lo entorpecen. Y que decir cuando llegas a una escuela, tienda, círculo infantil u otro centro de trabajo y quieres hacer una foto. Es como si llegara el “COCO”.
Hay quien dice que la fotografía se enfrenta a dos crisis evidentes: una tecnológica (la introducción de imágenes informatizadas) y otra epistemológica ( que tiene que ver con cambios de mayor alcance en los terrenos de la ética, el conocimiento y la cultura). Juntas, estas crisis amenazan con la desaparición de la fotografía, con el final de la fotografía y de la cultura que ésta respalda.
Los momentos son irrepetibles y los que enfrentamos la cotidianidad de la vida, cámara en mano, debemos estar prestos para que estos no nos sorprendan, siempre con la premisa de mirar y mirar bien para estar en el lugar adecuado, en el momento oportuno y hacer «clic» en el instante preciso, porque de esa manera con una magnifica elección de la luz, combinada con un brillante ojo fotográfico nos permite hacer realidad lo expresado por
Pepe Soto, fotoperiodista español cuando dijo “No hay palabras que expresen la realidad desnuda de una fotografía” y de esta forma poner nuestro granito de arena para que el fotoperiodismo y la fotografía de prensa ocupen el lugar que le corresponde.

viernes, 7 de octubre de 2011

FOTO EMBLEMATICA







¡Pégate al agua, Felo!
 La frase ha pasado a la historia como el más estremecedor testimonio del crimen cometido aquel 6 de octubre de 1976.
17:23:00 - ¡CUIDADO! (en la torre de control se escucha el grito de alarma del capitán, Wilfredo Pérez).

- FELLO, FUE UNA EXPLOSIÓN EN LA CABINA DE PASAJEROS Y HAY FUEGO (informa a este último el copiloto).

- REGRESAMOS DE INMEDIATO, AVISA A SEAWELL (le orienta).

SEAWELL… SEAWELL… CU-455, CU-455… SEAWELL ¡TENEMOS UNA EXPLOSIÓN Y ESTAMOS DESCENDIENDO INMEDIATAMENTE, TENEMOS FUEGO A BORDO!

- ¿CU-455 regresará al campo?

17:25:20: (Otra vez llega a la torre de control la voz del copiloto):

- SEAWELL CU-455…PEDIMOS INMEDIATAMENTE, INMEDIATAMENTE, PISTA.

- Recibido, CU-455 autorizado a aterrizar (responden desde la torre de control).
(La tripulación ha dominado parcialmente la caótica situación. Es sacado el tren de aterrizaje y tomadas las medidas en el afán de salvar vidas).

17:25:27: (En Seawell se oye una frase perentoria):

- ¡CIERREN LA PUERTA, CIERREN LA PUERTA!

- CU-455. Tenemos emergencia total, continuamos escuchando, respondan.
(En esos momentos el piloto pierde el control del aparato. Una segunda explosión ha tenido lugar en el área de los baños traseros. Sin percatarse aún de la nueva complicación, el copiloto le grita:

- ¡ESO ES PEOR! ¡PÉGATE AL AGUA, FELO, PÉGATE AL AGUA!
(TRANSCRIPCION DE LA GRABACIÓN)

Jorge Oller Oller es un catalán radicado en Cuba que haciendo honor a cómo imagina  su nacimiento en las cubetas de un cuarto oscuro de fotografía por tierras barcelonesas no se aparta del oficio de fotorreportero. Su obra recoge los innumerables viajes del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz al exterior, la “invasión” de los médicos rurales por las montañas de la Sierra Maestra, entre otros y de su hacer, múltiples fotos emblemáticas de momentos históricos de la Revolución cubana. Una de ellas es la foto que acompaña estas líneas, la que ocupó planos estelares en las páginas del periódico Granma y en los sucesivos años cita obligada por la efeméride. Sin dudas esta imagen es una muestra elocuente del “momento preciso” y para conocer más al respecto una entrevista al maestro de fotoperiodismo exclusivas para este blogs.

JB.- ¿Qué significó en su vida de revolucionario el 6 de octubre, hace 35
años atrás?
JO.-Odio sin límites ante todo hecho terrorista. No importa donde ni quienes lo
ejecuten o apadrinen. Queda claro que cuando no hay razones se acude a la
brutalidad y la cobardía y eso se tiene que acabar. Esas acciones solo alimentan la firmeza y la convicción en las ideas revolucionarias, en las ideas de Fidel.

JB.- ¿Estuvo vinculado a coberturas periodísticas vinculado a este hecho?
¿Cómo, cuándo y dónde? ¿Qué nos puede contar de ellas? Alguna anécdota que recuerde.

JO.- Al conocerse en Granma esta horrenda noticia el director, Jorge Enrique
Mendoza, movilizó a los reporteros y fotorreporteros para reflejar
ampliamente la condena e indagación de nuestro pueblo contra los autores del
macabro crimen. A mi me asignaron el aeropuerto de Rancho Boyeros y después,
la base del monumento de José Martí donde situaron las féretros de las
víctimas. Las cajas estaban  cerradas porque algunas contenían los restos
mutilados hallados en las aguas de Barbados y que fueron identificados, pero
otras estaban vacías por no haberse encontrado los cuerpos. Por ese lugar
desfilaron largas filas de cubanos que no podían contener las lágrimas o
reprimir sollozos al ver aquellos padres, esposos, hijos y familiares que
custodiaban más que a los ataúdes, el recuerdo de sus queridos muertos.
Después, el 15 de octubre  a las diez de la mañana, el Comandante en Jefe
despidió el duelo ante una impresionante concentración de más de un millón
de habaneros reunidos en la plaza de la Revolución. El enérgico discurso de
Fidel condenando el crimen y denunciando a los terroristas y quienes lo
apañaban fue aclamado por el pueblo que levantaba carteles con consignas
contra el imperialismo yanqui. Al final, Fidel Castro terminó sus palabras
con la memorable frase de: “¡Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la
injusticia tiembla!”.
Pocos días después el 20 y el 21 de octubre una delegación cubana presidida
por el Canciller Raúl Roa asistió a una reunión convocada por el Primer Ministro de
Trinidad y Tobago. En esa Isla estaban presos Freddy Lugo y Hernán Ricardo.
El inolvidable maestro de periodistas y amigo, Elio Constantin y yo fuimos a
reportar la reunión, pero no tuvimos éxito con las autoridades trinitarias.
La reunión fue a puertas cerradas y no nos permitieron retratar tampoco a
los detenidos. Solo nos contentamos con vistas exteriores y las entrevistas
a los integrantes de nuestra delegación.
Con Elio viajamos también a Centroamérica para entrevistar a la periodista
venezolana Alicia Herrera que valientemente nos hizo participes de las
revelaciones que le habían hecho Hernán Ricardo y Freddy Lugo sobre su
participación en el atentado al avión de Cubana luego de ser planeado y
ordenado por Luís Posada Carrilles y Orlando Bosch. Basado en los
testimonios de Hernán y Freddy, Alicia Herrera publicó más tarde el libro
“Pusimos la bomba ¿y qué?”.

JB.- Hay una foto que ha ocupado planos estelares tanto en el periódico Granma, así como en carteles de propaganda contra el terrorismo. ¿Cómo la concibió y qué nos puede contar de ella?
JO.- En aquellos días de extraordinario dolor los trabajadores de Cubana y del
aeropuerto colocaron un gran panel con los retratos de la victimas y un
libro de condolencias presididos por la bandera cubana en uno de los salones
de la terminal aérea. Allí acudían a rendir tributo a los mártires los
compañeros de trabajo y familiares de los víctimas. El miércoles 13 de
octubre por la mañana estaba retratando a los que pasaban por allí. Casi al
medio día llegaron  Raúl Rodríguez del Rey y Caridad Bocalandro, padres de
la aeromoza Maria Elisa, para también rendir homenaje a  las víctimas.
Pero al ver la imagen de su hija no pudieron contener su dolor y traspasaron
el cordón que los separaba del retrato para contemplarlo de cerca.
Casualmente fue en ese momento que retrate a Raúl abrazando a su esposa
mientras ella miraba con amor y angustia el retrato. Llanto, dolor, cariño
lo reflejan ellos en esta imborrable escena que clama  justicia.

JB.-  35 años del abominable Crimen de Barbados, ¿qué es lo primero que
ocupa su mente? 
JO.- Justicia. Es absurdo que los terroristas asesinos deambulen tranquilamente
por las calles amparados por las autoridades norteamericanas mientras
encarcelan por una eternidad a los que trataron de de impedir esas
atrocidades.

JB.-  Alguna enseñanza para los noveles fotorreporteros.
JO.- A mi juicio, el éxito de un fotorreportero, además de estar bien preparado
cultural y técnicamente, depende de su instinto. Prever las cosas antes de
que sucedan. Estar alertas y saber situarse en el lugar adecuado, donde a
veces se pueden pasar horas esperando atrapar el instante preciso de la
noticia, es primordial para un fotógrafo de prensa.



































































martes, 2 de agosto de 2011

Aquí estamos

Hola, soy Juvenal Balán, fotoperiodista cubano, quien te invita a reflexionar sobre la fotografía, el fotoperiodismo y sobre los temas actuales que nos ocupan en nuestra cotidianidad. Quisiera que esta página se convierta en un lugar de amistad y solidaridad entre los que, cámara en mano, desandamos por el mundo tratando de inmortalizar una imagen que testimonie nuestro paso por la vida.